Facebook se disculpó en un tuit publicado en la noche de lunes, justo cuando la aplicación comenzaba a volver en línea. «Hemos estado trabajando duro para restaurar el acceso a nuestras aplicaciones y servicios y nos complace informar que ahora están volviendo a estar en línea», señaló la firma. Pero el fallo ocurre en un momento delicado para el gigante de Mark Zuckerberg.
Además de las personas y empresas que dependen de las herramientas de Facebook, Zuckerberg, recibió un golpe financiero. La revista Fortune dijo el lunes que la fortuna personal de Zuckerberg cayó en cerca de 6.000 millones de dólares frente al día anterior, para situarse justo por debajo de los 117.000 millones.
Para los rivales de Facebook en cambio, fue un buen día. El servicio de mensajería Telegram pasó de ser la quincuagésimo sexta aplicación gratuita más descargada en Estados Unidos a ser la quinta, según la empresa especializada SensorTower. La mensajería encriptada Signal tuiteó que «millones» de nuevos usuarios se le unieron.
Facebook ha resistido con fuerza la indignación creciente respecto a sus prácticas, pero esta es solo la última crisis que golpea al negocio.

