Peres Jepchirchir da positivo por EPO y queda suspendida de forma provisional

El universo de las carreras de fondo ha recibido uno de los golpes más devastadores e incontestables de su historia contemporánea. Peres Jepchirchir, considerada por unanimidad como la maratoniana más dominante y fiable del último decenio, ha sido suspendida de manera provisional tras arrojar un resultado analítico adverso por eritropoyetina (EPO). El dictamen emitido por la Unidad de Integridad del Atletismo (AIU) derrumba el estatus de una atleta que representaba el último bastión de credibilidad en un territorio permanentemente asediado por las sospechas, dejando al atletismo internacional sumido en un profundo estado de estupefacción.

Según informa el diario El País, la toma de la muestra incriminatoria se produjo escasos días antes de su última gran exhibición deportiva en el maratón de Sídney, celebrado el pasado 30 de agosto. En la urbe australiana, la corredora de Turbo conquistó su cuarto ‘major’ tras los laureles sumados previamente en Nueva York (2021), Boston (2022) y Londres (2024), una victoria que en su momento fue ensalzada como la consagración definitiva de una trayectoria inmaculada. La detección de EPO en el laboratorio resulta especialmente demoledora, al tratarse de una molécula sintética ampliamente conocida, detectable y asociada de forma inequívoca al dopaje sanguíneo sistemático.

El palmarés que ahora queda bajo la lupa de los tribunales deportivos abarca los títulos de mayor jerarquía del planeta atlético. Jepchirchir se coronó campeona olímpica bajo el asfixiante calor de Sapporo en los Juegos de Tokio 2021 y revalidó su reinado universal al adjudicarse la medalla de oro en los Mundiales de Tokio 2025 frente a la etíope Tigst Assefa. A estos entorchados mundiales se sumaban sus plusmarcas en maratones de mujeres solas y en medio maratón, además de lucir el noveno mejor registro de todos los tiempos con las 2h 14m 43s selladas en las calles de Valencia el pasado diciembre.

La caída en desgracia de Jepchirchir alimenta la desconfianza generalizada sobre la cantera del valle del Rift e incrementa una nómina negra de estrellas kenianas inhabilitadas que ya roza los dos centenares de casos. El escándalo reabre la herida provocada por Ruth Chepngetich, la única mujer que ha roto la barrera de las 2h 10m con su crono de 2h 09m 56s en Chicago 2024, suspendida meses después por dar positivo por un diurético mientras su registro continúa figurando formalmente en los libros oficiales de récords.

El foco de la controversia apunta directamente a las estructuras de representación y tutela técnica que operan sobre los atletas africanos. Jepchirchir milita en la cuadra del veterano mánager italiano Gianni Dimadonna, un intermediario que nunca ha recibido una sanción formal a pesar de que al menos media docena de sus representados han resultado suspendidos por infracciones de dopaje a lo largo de los últimos años, replicando un patrón que también ha salpicado a otros agentes europeos como Federico Rosa o Claudio Berardelli.

La paradoja de Nairobi 2029 y el laberinto de la AIU

Las declaraciones pasadas de Dimadonna reflejan la desconexión moral que impera en la gestión de estas promesas del fondo. Preguntado por la formación ética y las medidas preventivas implementadas en sus concentraciones, el mánager transalpino delegó cualquier responsabilidad pedagógica en las autoridades antidopaje, argumentando que las charlas cuatrimestrales resultan poco disuasorias frente a los premios económicos millonarios que transforman la vida material de corredores que huyen de la precariedad más severa.

El terremoto institucional estalla en un momento de extrema incomodidad diplomática para World Athletics. Hace escasas semanas, su presidente, Sebastian Coe, oficializó la concesión de los Campeonatos del Mundo de atletismo de 2029 a Nairobi, una designación recibida con recelo por el resto de potencias atléticas que obligó a Coe a garantizar un endurecimiento sin cuartel en la persecución de las sustancias prohibidas sobre suelo keniano.

La exigencia internacional de ejemplaridad formulada por el máximo dirigente de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), Witold Banka, forzó al gobierno de Kenia a comprometer un incremento sustancial de las partidas presupuestarias destinadas a los controles locales. Sin embargo, en el país africano persiste el dilema sociológico de que una persecución implacable puede desmantelar el único ascensor social que permite a familias enteras salir de la miseria gracias a los éxitos deportivos de sus jóvenes.

En el aspecto procesal, la fondista kalenji de 33 años todavía no ha comunicado si solicitará la apertura de la muestra ‘B’ para contrastar el resultado emitido por los técnicos de la AIU. De ratificarse la presencia de EPO en el segundo frasco o de renunciar al contraanálisis, el reglamento contempla una sanción tipificada de cuatro años de suspensión, un castigo que invalidaría de inmediato su triunfo en Sídney y pondría un punto final ignominioso a su carrera en la élite.

El positivo de la gran referente del maratón mundial deja al fondo en una encrucijada moral insostenible y vacía de argumentos a quienes defendían la limpieza de una era repleta de marcas inverosímiles. El mito de la infalible Peres Jepchirchir se ha quebrado de forma definitiva en un laboratorio, confirmando que en las rutas del valle del Rift el límite humano sigue mezclándose de manera alarmante con las jeringuillas del fraude químico. @mundiario