El gobierno finlandés asocia este paso a la decisión del país nórdico de solicitar junto con Suecia el ingreso en la OTAN, contra la que Moscú había anunciado represalias políticas, económicas y militares. El operador de la red eléctrica finlandesa, por su parte, ha tranquilizado a la población y ha informado que la cantidad de suministro recibido a través de esta vía ronda el 0% del total, por lo que será fácilmente sustituido y no causará problemas de desabastecimiento de la red. “Estábamos preparados para esto y no será difícil”, ha declarado esta mañana Timo Kaukonen, responsable de operaciones de Fingrid. “La falta de electricidad importada de Rusia se compensará importando más desde Suecia y generando más en Finlandia”, ha agregado después el vicepresidente de Fingrid, Reima Päivinen, que también ha comentado que el aumento de las temperaturas propio de la estación primaveral tiene como consecuencia un descenso de la demanda del consumo de energía eléctrica y coincide con un incremento de la energía de origen eólico que se produce en el país. Con la central nuclear lista para ser inaugurada este verano, quedarían además compensadas con creces las pérdidas de suministro.
En 2021, Moscú suministró 8.200 millones de kW/h a la vecina Finlandia, sobre un total de 21.770 millones de kW/h exportados. Ya el pasado mes de abril, InterRAO anunció que limitaría la capacidad de transmisión de energía en sus fronteras con Rusia, pasando de los 1.300 MW a los 900 MW. “Esta decisión se basa en la valoración de los riesgos del sistema energético en el contexto de la cambiante situación comercial”, justificó entonces.

