Scott Speedman cumple 51: el galán de ‘Felicity’ que no envejece

Scott Speedman cumple hoy 51 años y la pregunta parece inevitable para cualquiera que lo recuerde de Felicity o Underworld: ¿realmente los aparenta? La respuesta depende más de la memoria que del calendario. Aquel actor de mirada melancólica y aspecto de eterno veinteañero que conquistó a una generación a finales de los noventa ha dejado atrás los años de galán adolescente, pero conserva una presencia que explica por qué Hollywood todavía encuentra espacio para él. Speedman no ha construido una carrera basada exclusivamente en ser una cara atractiva: ha sobrevivido al cambio de modas, ha alternado cine y televisión y, con el paso del tiempo, ha convertido su imagen de ídolo juvenil en algo mucho más interesante.

Nacido en Londres el 1 de septiembre de 1975 y criado en Toronto, Speedman llegó al mundo de la interpretación casi por accidente. Antes de convertirse en actor había intentado abrirse camino en la natación competitiva y llegó a participar en las pruebas olímpicas canadienses, pero una lesión terminó apartándolo de aquella trayectoria. La televisión acabó ofreciéndole una segunda oportunidad. En 1998 llegó Felicity, la serie protagonizada por Keri Russell que se convirtió en uno de los grandes referentes juveniles de finales de los noventa. Allí interpretó a Ben Covington, el personaje que transformó a Speedman en uno de los rostros masculinos más reconocibles de aquella generación.

Después de Felicity, Speedman tenía dos caminos posibles: quedar atrapado en el papel de galán televisivo o utilizar esa popularidad para construir una carrera cinematográfica. Escogió la segunda opción. Duets, Dark Blue y, especialmente, Underworld fueron fundamentales para cambiar su perfil. En la película de 2003 dirigida por Len Wiseman se convirtió en Michael Corvin, un personaje atrapado entre vampiros y licántropos junto a Kate Beckinsale. La saga le dio una dimensión internacional que la televisión por sí sola difícilmente habría conseguido. Más tarde llegarían xXx 2: Estado de emergencia, The Strangers, The Vow, The Captive y Crimes of the Future, entre otros trabajos.

Pero su filmografía también explica por qué Speedman nunca terminó convertido en una superestrella convencional de Hollywood. Mientras otros actores de su generación persiguieron sistemáticamente grandes franquicias, él alternó producciones comerciales con películas independientes y personajes más incómodos. The Strangers, por ejemplo, explotó precisamente la vulnerabilidad que había caracterizado parte de su imagen, mientras que trabajos posteriores demostraron que no estaba interesado en repetir eternamente al joven atractivo de Felicity. Su carrera ha sido menos ruidosa que la de otros compañeros de generación, pero también más resistente. Speedman ha preferido mantenerse trabajando antes que convertirse en una presencia permanente de las alfombras rojas.

Del galán de los noventa a una vida mucho más tranquila

La vida sentimental de Speedman también ha estado vinculada a algunos nombres conocidos de Hollywood. Durante los años de Felicity mantuvo una relación con Keri Russell, una historia que adquirió una dimensión especial porque ambos interpretaban a una pareja en pantalla. Después se le relacionó con actrices como Heather Graham, Cameron Diaz, Teresa Palmer y Camille De Pazzis. Algunas fueron relaciones breves y otras tuvieron mayor recorrido, pero todas alimentaron durante años esa imagen de actor joven, atractivo y permanentemente asociado al universo romántico de Hollywood.

Sin embargo, su vida actual está bastante alejada de aquella etapa. Speedman mantiene desde 2017 una relación con Lindsay Rae Hofmann, con quien se comprometió en 2023. La pareja tiene dos hijos: Pfeiffer Lucia, nacida en 2021, e Indy Roy, que llegó en septiembre de 2024. Según People, Speedman y Hofmann llevan casi una década juntos y han construido una vida familiar alejada de la exposición constante que acompañó al actor durante sus primeros años de fama. Ese cambio resume también la transformación personal de una estrella que empezó su carrera interpretando a un joven que parecía tener toda la vida por delante y que ahora afronta otra clase de protagonismo.

En televisión, además, Speedman encontró una segunda vida profesional. Su participación en Animal Kingdom le permitió alejarse todavía más del molde romántico de Felicity, mientras que su incorporación a You y posteriormente a Grey’s Anatomy volvió a colocarlo ante una audiencia masiva. Especialmente importante fue su regreso al universo de Grey’s Anatomy, donde pasó de una aparición inicial a convertirse en una pieza relevante de la serie. Para un actor que comenzó su carrera como ídolo juvenil, la televisión terminó funcionando como una especie de segunda carrera: menos basada en la novedad y mucho más en la capacidad para interpretar personajes adultos.

Ahora, a los 51 años, Speedman atraviesa una nueva etapa con R.J. Decker, la serie de ABC en la que interpreta a un fotógrafo reconvertido en investigador privado. La producción se estrenó en 2026 y ya tiene confirmada una segunda temporada, que llegará este mes. El personaje le permite combinar humor, misterio y acción desde un registro mucho más maduro. No intenta recuperar al Ben Covington de hace casi tres décadas, sino aprovechar aquello que siempre funcionó en Speedman: una presencia contenida, una cierta vulnerabilidad y la capacidad de transmitir que detrás de una apariencia tranquila siempre existe algo más.

Y quizá ahí esté la verdadera respuesta a la pregunta sobre si aparenta 51 años. Sí, porque el tiempo no se puede borrar y Speedman ya no es el joven de Felicity que disputaba el corazón de Keri Russell ni el Michael Corvin que corría entre vampiros y licántropos. Pero también no, porque su rostro sigue conservando una característica que Hollywood persigue desde siempre: resulta reconocible sin parecer completamente detenido en una época. A diferencia de otros actores que quedaron inevitablemente asociados a su juventud, Speedman ha conseguido envejecer profesionalmente sin perder aquello que lo hizo atractivo para el público.

Su recorrido también revela algo sobre la fama contemporánea. No todos los actores necesitan convertirse en protagonistas de franquicias millonarias o aparecer constantemente en las portadas para mantener una carrera durante treinta años. Speedman pertenece a una generación que aprendió a moverse entre televisión, cine comercial, producciones independientes y, más tarde, plataformas de streaming. Esa capacidad de adaptación explica mejor su permanencia que cualquier cuestión relacionada con su físico. La juventud pudo abrirle la puerta de Hollywood, pero no habría bastado para mantenerla abierta durante tres décadas.

A los 51, Scott Speedman ya no necesita demostrar que puede ser el galán de una generación. Esa etapa pertenece a la televisión de los noventa, a los primeros años de los 2000 y a una industria que funcionaba de otra manera. Ahora es padre de dos hijos, está comprometido, continúa encabezando una serie de televisión y prepara una segunda temporada de R.J. Decker. Su historia no es la de una estrella que desapareció y regresó milagrosamente, sino la de un actor que nunca dejó de trabajar mientras el público cambiaba de generación. Quizá por eso la sorpresa de verlo hoy no está en que cumpla 51, sino en comprobar que aquel rostro que muchos recuerdan de hace 25 años todavía tiene historias que contar. @Mundiario