¿Un ex compañero de Zidane, campeón de Champions, implicado en los archivos de Epstein?

Franck Ribéry llevaba años lejos del foco, retirado desde 2022 y con la sensación de haber cerrado su capítulo futbolístico con dignidad, pese a las rodillas traicioneras. Pero el fútbol, cuando se mezcla con el barro del mundo real, no entiende de despedidas limpias. Su nombre ha vuelto a aparecer en titulares por un motivo tan tóxico como explosivo: supuestamente figura hasta seis veces en los archivos vinculados al caso Jeffrey Epstein.

La clave, eso sí, es importante: Ribéry no aparece como acusado directo, sino citado en una declaración atribuida a un tercero. Según ese testimonio anónimo, el exinternacional francés habría estado relacionado con un incidente violento y con menciones a una presunta red de prostitución. La frase que ha encendido la pólvora mediática es de película: “Ribéry intentó golpearme mientras estaba en mi jardín… la policía lo rodeó y se lo llevó”.

En este tipo de historias, la reputación se quema antes de que exista una sola prueba sólida. Y por eso la reacción del entorno del futbolista ha sido inmediata. En unas declaraciones recogidas por el diario Sport, su abogado, Brusa Carlos Alberto, salió al paso con un mensaje tajante en redes: “¡Es una noticia falsa!”. No solo lo negó: anunció medidas legales para castigar a los responsables por atentar contra la dignidad de Ribéry y su familia.

El escándalo Epstein, por su dimensión, funciona como un agujero negro: todo nombre que aparece, aunque sea de refilón, queda atrapado en el mismo clima de sospecha. La justicia estadounidense publicó a principios de febrero una gran cantidad de documentos y el listado de celebridades citadas es un imán para el morbo. Y el fútbol, por supuesto, no se salva. Nadie quiere ver su apellido en esa carpeta, ni siquiera como mención secundaria.

La historia, además, reabre un viejo fantasma: el caso de 2010 en el que Ribéry y Benzema fueron interrogados por su relación con una prostituta menor de edad. Ambos terminaron absueltos, al considerarse que no podían conocer la edad real. Pero el recuerdo existe, y cuando el presente trae una nueva tormenta, el pasado se convierte en gasolina.

Ahora el partido se juega fuera del césped. Y en estos terrenos, la diferencia entre estar “citado” y estar “implicado” es enorme… pero no siempre para la opinión pública. Ribéry lo sabe. Por eso su defensa ha salido como un sprint final: rápido, directo y sin medias tintas. @mundiario