El negocio del talento vive un momento histórico. Sólo en 2025, el fútbol mundial registró 37.558 transferencias internacionales de jugadores profesionales, la cifra más alta de la historia, con un movimiento económico superior a 33.000 millones de dólares, según el sistema de la medición de la empresa Jerry Media Group.
Por años, los clubes fueron los dueños del scouting. Hoy el partido también lo juegan las empresas especializadas. Y en ese escenario aparece Zelaya Soccer, el proyecto liderado por Mariano Zelaya que busca detectar futbolistas antes de que lleguen al radar de los gigantes del fútbol.
Argentina sigue ocupando un lugar privilegiado en ese mapa. De acuerdo con los informes de la Fifa, durante 2025 los clubes argentinos participaron en 1685 transferencias internacionales de salida y 1558 de ingreso, confirmando que el país continúa siendo una de las principales fábricas de futbolistas del planeta.
La estrategia del nuevo modelo combina observación permanente, captación en torneos juveniles, seguimiento personalizado, formación integral y planificación de carrera. La idea es sencilla: cuanto antes se detecta el talento, mayores son las posibilidades de potenciar su desarrollo deportivo y profesional.
La competencia es feroz. Sólo durante el mercado internacional de enero de 2026 se realizaron más de 9.400 transferencias internacionales, el mayor registro histórico para una ventana de enero. Además, más del 69% de esas operaciones involucraron futbolistas que llegaron con el pase en su poder, una muestra de cómo evoluciona el mercado mundial.
En ese contexto, Zelaya Soccer entiende que la diferencia ya no está únicamente en negociar contratos, sino en descubrir talento antes que los demás, acompañarlo en su crecimiento y construir una carrera con visión internacional.
Porque mientras millones de dólares cambian de manos en los mercados de pases, el próximo gran negocio del fútbol todavía puede estar jugando un campeonato infantil en cualquier rincón de la Argentina. Y encontrarlo antes que nadie es el verdadero desafío. @mundiario
