El Real Madrid evitó el desenlace inmediato de LaLiga gracias a la irrupción de Vinicius Jr.. En un partido espeso durante largos tramos, el brasileño decidió cuando más falta hacía. Dos goles suyos en la segunda parte alargan la pelea por el título.
El duelo en el RCDE Stadium tuvo más tensión que fútbol. El RCD Espanyol resistió durante una hora, con orden y agresividad, pero sin capacidad de daño real. El Madrid, por su parte, jugó con oficio, pero sin brillo ni continuidad.
La primera mitad dejó pocas ocasiones claras. Un remate al palo de Vinicius tras asistencia de Jude Bellingham fue lo más destacado. El resto fue un intercambio de errores, interrupciones y decisiones arbitrales que rompieron el ritmo del partido.
El punto de inflexión llegó tras el descanso. El Madrid dio un paso adelante, ajustó piezas y empezó a encontrar espacios. Vinicius, hasta entonces irregular, se transformó en el protagonista absoluto del encuentro.
El Madrid sobrevive y el Espanyol se hunde
El primer gol desató el partido. Una acción individual del brasileño, tras apoyarse en el juego asociativo del equipo, abrió la defensa local. El Espanyol no supo reaccionar y empezó a mostrar síntomas de fragilidad.
El segundo tanto fue definitivo. Otra combinación con Bellingham terminó en un remate preciso de Vinicius que sentenció el encuentro. El Madrid, sin necesidad de brillar, resolvió con contundencia.
El equipo perico, en cambio, queda tocado. Acumula una racha preocupante sin victorias y empieza a mirar con inquietud la zona baja de la tabla. La falta de confianza es evidente en cada acción.
Ahora, todo apunta al Clásico. El título no se resolverá todavía, y el Madrid mantiene viva una esperanza mínima. En una temporada irregular, Vinicius vuelve a aparecer como salvavidas. Cuando el equipo lo necesita, responde. @mundiario
