Volver a vivir

«Volvemos a la vida», dijo Benjamín Netanyahu en campaña. El eslogan, entre muertos, vivos y moribundos no necesitaba explicación. «Son las vacunas, estúpido», diría Bill Clinton si estuviera en la Casa Blanca. A estas alturas de la pandemia del siglo XXI vende más en política la salud que el bolsillo aunque, la verdad, vienen a ser lo mismo.

«Estamos mal pero vamos bien», proclamó Carlos Saúl Ménem cuando disfrutaba de aquellos días de «pizza con champán» en la Casa Rosada. Eran los años 90. Su sucesor, el radical (de la Unión Cívica Radical), Fernando de la Rúa, venció –en las urnas– al peronista Eduardo Duhalde con otra frase: «Dicen que soy aburrido». En Madrid, Gabilondo lo ha transformado en «algunos dicen… Ver Más