«Esto incluiría contenidos que afirmen falsamente que las vacunas aprobadas causan autismo, cáncer o infertilidad, o que las vacunas contienen sustancias que permiten rastrear a quienes las reciben», señalan desde la tecnológica. Asimismo se recoge que sus nuevas políticas «no solo cubren vacunas de rutina, como las del sarampión o la hepatitis B, sino que también se aplican a declaraciones generales sobre las vacunas».
La política impulsada por la plataforma de vídeos llega en un momento en el que las grandes empresas de Internet están dedicando, cada vez, más esfuerzos a limitar la desinformación sobre la salud. Algo que ha cobrado especial relevancia en tiempos de pandemia. Aunque, como explicamos, la medida afecta al contenido contra vacunas en general, YouTube destaca que, hasta la fecha, ha eliminado más de 130.000 vídeos por violar sus normas sobre las vacunas del Covid-19.
«Gracias a todo este trabajo hemos aprendido importantes lecciones sobre cómo diseñar y hacer cumplir a gran escala unas políticas más matizadas sobre desinformación médica. Colaborando estrechamente con las autoridades sanitarias, hemos procurado equilibrar nuestro compromiso con una plataforma abierta y la necesidad de eliminar contenidos tremendamente dañinos», explican desde Google.
Cabe recordar que la plataforma de vídeos ya prohibió los anuncios contrarios a la vacunación en 2019. Asimismo, el año pasado anunció que comenzaría a perseguir todos aquellos contenidos en los que se desinformase sobre las soluciones que se estaban desarrollando en laboratorios de todo el mundo para poner freno a la pandemia. Este nuevo movimiento llega apenas unos meses después de que Facebook, la red social propiedad de Mark Zuckerberg, anunciase, a su vez, la prohibición de cualquier contenido en el que se apuntase que las vacunas pueden suponer un riesgo para la salud.

