Yunior García Aguilera es uno de los líderes que han promovido las movilizaciones en la isla para pedir al gobierno cubano la liberación de los presos políticos, muchos de los cuales fueron encarcelados tras participar en las manifestaciones históricas del pasado 11 de julio.
Desde que hizo el anuncio de la marcha, que el régimen calificó de ‘ilícita’, el dramaturgo ha sufrido el acoso por parte de los agentes de la Seguridad del Estado, así como una fuerte campaña de desprestigio por parte de los medios oficialista. Para evitar que los cubanos salieran a la calle, el régimen militarizó este lunes varias ciudades, y se multiplicaron los actos de represión contra aquellos que querían acudir a la marcha de forma pacífica y vestidos de blanco.
Yunior García anunció su intención de marchar en solitario un día angtes, este domingo, pero le fue imposible salir del domicilio ante la vigilancia de los agentes de la Seguridad del Estado y grupos de ciudadanos que hicieron actos de repudio contra él. Tampoco pudo salir este lunes. Su imagen desde una ventana con una rosa blanca en la mano se hizo viral.
La última vez que se vio al dramaturgo fue el martes por la mañana, paseando junto a su esposa. Por la tarde saltaron las alarmas porque nadie contestaba en su domicilio, y el grupo Archipiélago lanzó un comunicado denunciando su desaparición y pidiendo al Gobierno cubano una fe de vida que confirmara que estaba bien.
Yunior García habría cogido un vuelo comercial este mismo martes con destino Madrid y habría entrado en España con un visado de turista, aunque el Consulado de España en Cuba anunció en su día que hasta el 30 de noviembre no se reanudaba la expedición de este tipo de visados, detenidos tras la restricción de las salidas por la pandemia.

