EE.UU. asiste a Ucrania con coordenadas precisas para sus ataques

Desde el principio de la guerra de Rusia contra Ucrania, EE.UU. ha brindado una ayuda formidable al Gobierno de Kiev para repeler la invasión, pero siempre buscando no tener una implicación directa en el conflicto. Washington ha enviado ya casi 30.000 millones de dólares en armamento para que Ucrania defienda su soberanía y su integridad territorial y ha compartido inteligencia sobre Rusia para facilitar la respuesta del ejército ucraniano. La cooperación en el frente es más intensa, sin embargo, de la sensación que hasta ahora ha transmitido el Gobierno de Joe Biden. Según una información de ‘The Washington Post’, la gran mayoría de los ataques con misiles estadounidenses que efectúa Ucrania se realizan después de que responsables militares de EE.UU. hayan proporcionado coordenadas precisas sobre los objetivos rusos. Noticia Relacionada estandar No EE.UU. confirma el envío a Ucrania de misiles Patriot dentro de un nuevo paquete de ayuda militar Javier Ansorena Los planes del presidente incluyen una visita a Joe Biden en la Casa Blanca, que podría servir para anunciar un nuevo envío de ayuda militar por parte de EE.UU. Los mandos ucranianos entrevistados por el diario aseguran que su Ejército casi nunca lanza misiles sofisticados sin las coordenadas que le envían los estadounidenses desde una de sus bases en Europa. Estos misiles son los HIMARS, una lanzadera móvil de misiles que EE.UU. empezó a enviar a Ucrania en verano y que fue clave en la recuperación de parte del territorio arrebatado por Rusia, y el sistema de lanzamiento múltiple M270. Las razones por las que los ucranianos no atacan sin el asesoramiento estadounidense es doble. Por un lado, no sobra munición y quieren que estos misiles sean efectivos a la hora de lanzarse sobre posiciones rusas. Por otro, es una forma de ganarse la confianza de los estadounidenses sobre el envío de misiles de mayor alcance, que podrían ser decisivos por ejemplo, en un ataque a la península de Crimea: Washington tiene preocupación de que Kiev los utilice para atacar a Rusia fuera de sus fronteras. Los sistema de misiles Una de las peticiones, todavía no aceptada por la Administración Biden, es la entrega del sistema de misiles ATACMS, que pueden ser lanzados dese los propios HIMARS, pero que tienen un alcance mucho mayor, de hasta 300 kilómetros. «Estáis controlando todos los lanzamientos en cualquier caso, así que cuando decís ‘nos preocupa que vayáis a usarlos para otros objetivos’, bueno, no podemos ni siquiera aunque queramos», defendió una fuente ucraniana anónima. EE.UU. ha negado que den su aprobación para estos ataques con misiles y han defendido de forma pública que su participación en las actividades militares de Ucrania es limitada. «Siempre hemos reconocido que compartimos inteligencia con Ucrania para ayudarles a defender su país frente a la agresión rusa, y que hemos mejorado con el tiempo cómo compartimos esa información para ser capaces de apoyar sus peticiones y sus procesos de definir objetivos de ataque de forma más amplia y más rápida», dijo el portavoz del Pentágono, Patrick Ryder, en un comunicado. Pero añadió que «los ucranianos son quienes encuentran los objetivos, los priorizan y deciden cuáles atacar. EE.UU. no aprueba objetivos ni está implicado en su selección o ataque».