Liberado Olivier Dubois, el último francés secuestrado por islamistas

Tras 711 días de cautiverio, en un lugar desconocido, secuestrado por el Groupe de soutien à l’islam et aux musulmans (GSIM), grupúsculo terrorista islámico próximo de Al Qaida , en Gao (Mali), el periodista francés Olivier Dubois (48 años) regresó la mañana del miércoles a la base militar de Villacoublay, en las afueras de París, donde fue recibido por el presidente Emmanuel Macron con los honores debidos a un héroe que regresa a la patria, sano y salvo. Noticia Relacionada reportaje Si 20 años de la guerra en Irak: hijos de la invasión Mikel Ayestaran La mitad de los iraquíes son menores de 20 años, una generación que no conoció la dictadura de Sadam Husein con vidas marcadas por los efectos de la invasión de Estados Unidos Dubois era el último francés secuestrado en el mundo. Su liberación, la tarde del lunes, en Níger, puso fin a una tragedia íntima, nacional e internacional cuya oscura trama todavía se conoce muy mal pero está íntimamente ligada a la retirada de África de Francia y las grandes potencias occidentales, parcialmente suplantadas por China, Rusia y las milicias privadas al servicio de las ambiciones coloniales de la Rusia de Putin. Dubois nació en Créteil, un suburbio pobre y multicultural del sureste de París, pero su familia es originaria de la Martinica, archipiélago francés en el Caribe. Periodista ‘freelance’, mal o muy mal integrado en el periodismo parisino, Dubois decidió hacer carrera en Mali, en el corazón francófono del Sahel. Instalado en Bamako, la capital de Mali, Dubois se convirtió en un especialista en cuestiones económicas, sociales, culturales, militares y terroristas en el Sahel, trabajando para la prensa local y para un periódico y un semanario parisinos, ‘Libération’ y ‘Le Point’, como ‘freelance’ pagado con discreta modestia. En la última década, Dubois fue un testigo privilegiado de grandes crisis locales, regionales y estratégicas: proliferación de una nube de grupúsculos yihadistas , sucesión de matanzas, estallidos de cólera popular contra Francia y Europa, intervenciones militares e inicio de la retirada francesa , anunciado el eclipse quizá definitivo de Europa en el corazón del continente africano. Mucho riesgo Hace dos años, Dubois propuso a ‘Libération’ una entrevista con un dirigente yihadista próximo al Groupe de soutien à l’islam et aux musulmans (GSIM). El periódico parisino no aceptó la propuesta, estimando que era muy peligrosa. Dubois aceptó al riesgo, y … desapareció, secuestrado por una banda terrorista identificada parcialmente. Siguieron dos años de muy oscuras «negociaciones». La familia organizó con éxito campañas de socorro humanitario, que llegaron a contar con decenas, centenares de miles de firmas de apoyo . Finalmente, Dubois y un trabajador humanitario estadounidense, Jeffrey Woodke, fueron liberados el lunes. En unas condiciones muy particularmente oscuras. Liberados en Niamey, la tarde del lunes, tuvieron palabras de agradecimiento para el Gobierno nigeriano, que habría jugado un papel crucial. «Tengo que decir que no fui maltratado ni golpeado, ni nada de eso. Pasé momentos difíciles, como tantos otros…», declaró Dubois. El presidente Macron se limitó a insistir en la gran emoción nacional por la liberación del último ciudadano francés secuestrado durante dos años. Final feliz que deja en la más profunda oscuridad el motivo del secuestro, el lugar exacto del cautiverio, l a identidad exacta de sus secuestradores, las exigencias ¿cumplidas? ligadas a su liberación, cuando Francia intenta «refundar» sus relaciones y las relaciones de Europa con el continente africano.