Por Pantaleon Viola.
Me dices, golondrina,
que ya es primavera,
como que no lo sé.
La veo, lo sé,
no por la brisa,
no por tu vuelo,
no por las nubes en sus gavelas,
ni por las plantas con sus retoños,
ni por el verde que me enamora,
no por tonadas de los arroyos,
es por las mieles de las cormenas,
que veo en ellas;
los ojos dulces de mi trigueña.
Tres tiempos pasan
sin verla,
pero tú vuelves,
primavera.
Te siento, te veo,
no en los mangos
que ya se pintan,
ni en los torrentes
que arrastran ramas,
no en mariposas multicoleres,
no en nuestras ciguas que se aparean.
Es porque forman tus aguas
bancos de arena,
donde soleaba su piel canela.




