La geografía francesa de los disturbios , violencias, vandalismo, incendios y criminalidad, coincide con la geografía de la pobreza, la miseria y la fragmentación social, religiosa y cultural más absolutas. El 2005, cuando estallaron los disturbios que obligaron a Jacques Chirac a declarar el estado de excepción, recurriendo al Ejército para pacificar los suburbios, en la ‘banlieue’ de Francia existían unas 740 zonas sensibles, según la terminología oficial. Dieciocho años más tarde, cuando Francia vuelve a sufrir una nueva ola de vandalismo y violencias suburbanas, están documentadas más de 800 zonas sensibles , bien clasificadas por el Instituto Nacional de Estadística y Estudios Económicos (INSEE), bien estudiadas por los sociólogos. Noticia Relacionada estandar No Más de 150 detenidos en la segunda noche de violencia en los suburbios El INSEE califica de zonas sensibles a las barriadas o aglomeraciones urbanas donde pobreza, miseria y violencia se codean a diario. Esas zonas sensibles se encuentran entre las veinte ciudades más peligrosas de Francia, como París y su región, Lille, Lyon, Burdeos, Toulouse, Marsella, entre otras. El vandalismo y violencias de los últimos días han sido particularmente graves en los suburbios y ‘banlieue’ de esas ciudades. En París y su región (12 millones de habitantes) se cometieron el año pasado más de 200.000 crímenes de diversa naturaleza. En Lyon se cometieron 51.000 crímenes. En Marsella, más de 70.000. En Toulouse, unos 37.000. Esa geografía nacional de la violencia criminal (del robo a mano armada al asesinato, pasando por el incendio crapuloso o los ajustes de cuentas entre bandas) coincide perfectamente con la geografía de la violencia más reciente , durante los últimos doce meses. Duras condiciones de vida Según las estadísticas, esa geografía del vandalismo y la criminalidad crónica coincide con la geografía de la miseria y la descomposición social. La pobreza crónica afecta al 60,4% de la población de los barrios pobres de Carcassone, que deben vivir con menos de 600 euros mensuales. En Perpiñán, feudo de la extrema derecha, la pobreza crónica afecta al 69,4% de la población de las zonas sensibles. En Malakoff, periferia de París, el paro afecta al 40% de la población activa. En el distrito 18 de París, la pobreza extrema afecta al 38,4% de la población. En muchas de las ciudades de la ‘banlieue’ parisina, pobreza y miseria afectan del 36 al 38% de la población. En París y su región (12 millones de habitantes) se cometieron el año pasado más de 200.000 crímenes de diversa naturaleza Jacqueline Lorthhiois, socióloga especializada en zonas sensibles, analiza esos procesos de este modo: «A esa relación entre violencia y miseria suburbana, es necesario añadir otro componente. Vivir con 600 o 700 euros al mes en una ciudad de provincias es muy duro. Pero puede ser todavía más duro en la periferia de París, donde las familias descompuestas , las madres solteras, las familias pluriculturales, se amontonan en pisos pequeños que han envejecido muy mal, creando graves problemas de convivencia que solo pueden atizar la angustia social y los riesgos de vandalismo».

