‘Bullying’ nazi en Alemania: rapan la cabeza a un alumno dejándole el dibujo de la esvástica

Dos alumnos de 14 años de una escuela secundaria del distrito de Brandis, en Leipzig, le han rapado una esvástica en el cabello de un compañero de clase durante el recreo. Los dos han sido expulsados temporalmente de las aulas y condenados a escribir un ensayo sobre la era nazi. Tanto la policía como la seguridad del Estado están ahora investigando si se trata de caso aislado de ‘bullying’ neonazi o si responde a algún tipo de patrón. Según la información del ‘Leipziger Volkszeitung’, se han organizado sesiones informativas con estudiantes y padres. La directora del centro, Silvana Schmidt, ha relatado que el alumno afectado ocultó su cabello debajo de la capucha en clase, pero como esa práctica no está permitida en el colegio, cuando un profesor le exigió descubrirse la esvástica quedó al descubierto. Un día después, la madre del niño presentó una denuncia ante la policía. «Estamos investigando lesiones corporales peligrosas y el uso de símbolos de organizaciones inconstitucionales», informa el portavoz Olaf Hoppe, «pero debido a la minoría de edad de los acusados y de la víctima, somos cautelosos al informar». Si se tratase solamente de un asunto entre chiquillos, no habría saltado a los titulares a escala federal. Noticia Relacionada estandar No Alemania se desindustrializa y sufre un desplome de la inversión extranjera Rosalía Sánchez El país experimenta una tendencia de cierres que afecta especialmente a las plantas de producción que requieren un alto gasto energético Leipzig forma parte del antiguo territorio de la RDA, la Alemania comunista, en el que las encuestas señalan que, si hoy hubiera elecciones, las ganaría en no pocos distritos el partido populista, antieuropeo y considerado por muchos de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD). El pasado fin de semana, AfD se ha hecho con su primer alcalde en esta región. Hannes Loth ha sido elegido por mayoría absoluta para gobernar en el municipio de Raguhn-Jessnitz, en Sajonia-Anhalt, y todo apunta a que será el primero de una larga serie. El deseo de un «Führer» Una nueva sociología se está revelando en los Bundesländer orientales y alarma en Berlín. El Instituto Else Frenkel Brunswik acaba de publicar un estudio que muestra los altos índices de deseo de un «Führer» en estas regiones del este (Mecklemburgo-Pomerania Occidental, Brandeburgo, Sajonia-Anhalt, Sajonia y Turingia y en Berlín Oriental), una palabra que en el resto de Alemania sigue siendo un tabú que raro alemán se atreve a pronunciar. Según este estudio, el 7% de los encuestados tiene una «visión del mundo cercana a la extrema derecha». «Deberíamos tener un líder que gobierne Alemania con mano dura en beneficio de todos», opina el 14%. Un 19,1% está también de acuerdo con esa afirmación de forma parcial.. A más de una cuarta parte le gustaría un «partido fuerte que encarne a la comunidad popular en su conjunto», y otra cuarta parte está al menos parcialmente de acuerdo con esta idea. El 10,5% está plenamente convencido de la superioridad natural de esta comunidad nacional, y otro 21% parcialmente convencido. Hannes Loth fue elegido como el primer del partido de extrema derecha Alternativa para Alemania EFE «Nuestro estudio muestra que muchas personas en los estados del este de Alemania ya no quieren la participación democrática y la protección de los derechos democráticos básicos, sino la aparente seguridad de un estado autoritario «, explica en declaraciones a Der Spiegel Oliver Decker, coautor del estudio, que después de desgranar estos datos no se sorprende de que en los colegios e institutos se produzcan incidentes de este tipo. «AfD es particularmente popular entre obreros y sindicalistas», anota el sociólogo de Jena Klaus Dörre, y apunta que la base del malestar del que se alimenta la extrema derecha es que en estos territorios «muchos se sienten devaluados como trabajadores, como Ossis (término despectivo con el que desde la Alemania occidental se denomina a los ciudadanos de la oriental) y como hombres». La policía austriaca incautó grandes cantidades de armas, drogas y parafernalia nazi, en una redada en una banda de motociclistas de extrema derecha vinculada al crimen organizado AFP Si se amplía el foco, sin embargo, la sociología específica de estas regiones no alcanza a explicar un fenómeno que afecta a muchas otras regiones de Europa. En la vecina Austria, el Partido Liberal (FPÖ) de extrema derecha se prepara para volver al gobierno en las próximas elecciones, con unos resultados en las encuestas que rozan el 30%. En Polonia, las encuestas adelantan también una nueva victoria del ultranacionalista partido Libertad y Justicia (PiS), con un 31,7%, en las elecciones del próximo otoño. En Rumanía, Hungría, Eslovaquia, Bulgaria, Estonia, Letonia, Finlandia e Italia, partidos de este corte ocupan o participan en sus gobiernos, lo que dibuja un fenómeno socio-político que se extiende por todo el este de Europa. Seguramente ha sido la historia de Alemania la que ha retardado el fenómeno en este país, pero a diario acontecen pequeñas evidencias de que el clima político es ya muy otro. La Werte Union, por ejemplo, una asociación dentro de la CDU que se autodenomina «movimiento de base conservador» y que muchos consideran el Tea Party de Alemania, ha formulado una petición formal al Ministrio de Interior para que sea prohibido el movimiento Antifa «por su carácter de organización criminal». Todavía con Merkel, habría sido impensable tal movimiento de ficha. Y la Werte Union no tiene presencia en el este, sino que está perfectamente asentada en el territorio occidental de la República Federal.