Francia celebra su Fiesta Nacional inquieta, angustiada, temiendo la agravación de crisis profundas , aspirando a reafirmar su puesto en la escena internacional. Emmanuel Macron presidió el gran desfile militar, en los Campos Elíseos, acompañado de Narendra Modi, primer ministro de la India, invitado de honor. 240 militares indios desfilaron acompañando a 6.000 soldados franceses. Antes del desfile, Macron impuso a Modi la Gran Cruz de la Legión de Honor. El primer ministro indio respondió a través de Twitter: « La recibo con mucha humildad . Es un honor para los 1.400 millones de habitantes de la India». Noticia Relacionada estandar No La crisis de los suburbios sigue provocando tensiones en Francia Juan Pedro Quiñonero Continúan desarrollándose manifestaciones en varias ciudades francesas contra la violencia policial A través de esa Legión de Honor y el desfile militar en los Campos Elíseos, la Francia de Macron espera confirmar un un puesto significativo en los equilibrios estratégicos en el Océano Índico, donde la India es la gran superpotencia dominante. Los 68 millones de franceses, por su parte, han vivido una de las más melancólicas celebraciones de la Fiesta Nacional de las últimas décadas. Temiendo estallidos de violencia en la ‘banlieue’, los suburbios de París y otras grandes ciudades, decenas de ciudades anularon los fuegos artificiales del 13 y el 14. El Gobierno, por su parte, ha puesto en pie un despliegue policial y militar muy fuera de lo común. Al menos 130.000 policías y gendarmes fueron movilizados en vísperas de la noche de la Fiesta Nacional. El RAID (Recherche, assistance, intervention, dissuasion), y el GIGN (Groupe d’intervention de la Gendarmerie nationale), unidades anti terroristas, la BRI (Brigade de recherche et d’intervention), unidades especial de la Policía judicial, fueron puestos en estado de alerta, contando con el apoyo táctico de drones, helicópteros y cañones de agua prestos a intervenir en cualquier del territorio nacional. Satisfacción relativa Se trata de medidas preventivas de carácter excepcional, desplegadas a título disuasivo, esperando evitar nuevos estallidos de violencia suburbana. A primeras horas de la mañana del 14 de julio, Gérald Darmanin, ministro del Interior, se dijo «satisfecho y contento»: solo se habían quemado 218 coches para «celebrar» la Fiesta Nacional metiendo fuego a los coches de algunos barrios. El año pasado se quemaron 326 . La quema de vehículos, la noche del 13 al 14, noche de bailes populares, callejeros, es una «tradición» reciente, quizá poco gloriosa. Al menos 130.000 policías y gendarmes fueron movilizados en vísperas de la noche de la Fiesta Nacional Tradicionalmente, tras el desfile en los Campos Elíseos, el jefe del Estado dirige a la Nación un mensaje solemne, o se presta a una gran entrevista audiovisual, para resumir su punto de vista sobre la actualidad nacional e internacional. Inesperadamente, Macron ha roto esa tradición, cuando estaba previsto que hiciese un balance de los últimos cien días de crisis nacional, tras las protestas contra la reforma del sistema nacional de pensiones , de enero a mayo, y la crisis de los suburbios, la semana pasada. Según un sondeo publicado por el matutino conservador ‘Le Figaro’, el 78 % de los franceses estiman que Macron «no ha conseguido» sus objetivos de «tranquilizar» a la Nación. Desde hace días se especula con un posible cambio de gobierno.
