Atención
SEÑOR Presidente Luis Abinader Corona.
Considerando
Que los problemas políticos, sociales y espirituales de Haití están a la vista de todos los que están cerca y también los de lejos.
Que el desenlace de la situación de nuestros vecinos nos afecta considerablemente.
Que en el aspecto comercial ambas naciones se necesitan.
Que en Haití, al igual que en todas las naciones, hay ciudadanos que no aman ni colaboran con el buen desarrollo de su país, pero que hay muchos que hacen aportes significativos para su patria.
Que los problemas de violación de los acuerdos sobre el uso de las aguas del río Masacre es autoría de los pocos que no aman su país, sino, y que sus riquezas son fruto de la descomposición social de esa nación.
Que las medidas tomadas por el gobierno dominicano han sido consideradas justas por el pueblo, pero han sido una respuesta a la provocacion de los violadores de los tratados internacionales.
Que esas medidas empañarán, aún más, las relaciones entre ambas naciones hermanas.
Que los resultados de esas medidas pueden ser un caldo de cultivo para un enfrentamiento irracional entre los ciudadanos dominicanos y haitianos.
Que los más afectados en esta crisis serán los más vulnerables y justos que poco tienen que ver con estas violaciones, mientras que los pecadores, culpables de esta situación no pagarán considerablemente, porque tienen los recursos para salir ilesos de este problema.
Por esta y otras consideraciones que podríamos enumerar, es de sabios hacer una profunda reflexión y diligenciar mejores soluciones para este impasse.
Porque los resultados de las medidas implementadas por el gobierno dominicano, no van a proporcionar el castigo a los pecadores culpables de esta situación, si no que, los beneficiará aún más, porque estos se lucran del caos.
Es lamentable que los que pagarán bien caro los trastos rotos, son los más justos.
SEÑOR presidente Luis Abinader Corona, no se deje provocar de estos mercaderes políticos.
No le de el gusto de colaborar con ellos para lograr sus planes macabros.
Deje que los organismos internacionales se enfrenten a ellos, y exigirles que ya no le den más tregua a la inminente intervención necesaria a la nación de Haití.
Evitemos hacer pagar a los justos por los pecadores.
Pastor Hither Amaury Trinidad.



