La visita a Irán de los inspectores de la Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA) entre el 19 y 24 de diciembre ha servido para recabar preocupante información. La OIEA, con sede en Viena, informa que Irán ha retomado con gran impulso la producción de uranio altamente enriquecido. El Director General de la organización, Rafael Grossi, confirma que en las instalaciones de producción de Natanz y Fordow se han fabricado desde finales de noviembre alrededor de nueve kilogramos de uranio enriquecido al 60 por ciento, en comparación con los alrededor de tres kilogramos por mes de los meses anteriores, y advierte que este ritmo de producción permitirá a Teherán la fabricación inmediata de al menos tres bombas atómicas. El pasado 15 de noviembre, la OIEA anunció que Irán tenía 128,3 kilos de energía nuclear combustible al 60%, por debajo del 90 por ciento necesario para un arma nuclear pero muy por encima del máximo del 3,67% establecido en el acuerdo de 2015, que Estados Unidos abandonó unilateralmente en 2028. La OIEA recuerda que unos 42 kilos de uranio enriquecido al 60% es la cantidad a partir de la cual no puede excluirse la fabricación de una bomba nuclear. Noticia Relacionada estandar Si Irán recupera su ritmo de enriquecimiento de uranio para obtener el arma atómica Francisco de Andrés Teherán advierte a Israel que la muerte en Siria de un jefe de la Guardia Revolucionaria «será vengada» Teherán había ordenado en junio la ralentización de la producción, tras negociaciones secretas con Estados Unidos para la liberación de varios ciudadanos estadounidenses retenidos en ese país. Ahora vuelve a producir incluso a mayor ritmo y la reacción de Washington no se ha hecho esperar. Un funcionario del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca ha respondido al informe de la OIEA que «la escalada nuclear de Irán es motivo de mayor preocupación en un momento en que los representantes respaldados por Irán continúan con sus actividades peligrosas y desestabilizadoras en la región, incluido el reciente ataque mortal con drones y otros intentos de ataques en Irak y Siria, así como los ataques hutíes contra buques marítimos comerciales. en el Mar Rojo». El responsable de la energía nuclear iraní desestima esas preocupaciones e insiste en que Irán no ha hecho «nada nuevo» y está operando «de acuerdo con las reglas». Según varios medios iraníes, Mohammad Eslami rechaza la advertencia de la OIEA y repite que «no hemos hecho nada nuevo y estamos llevando a cabo la misma actividad de acuerdo con la normativa». La guerra entre Israel y Gaza ha aumentado las tensiones entre Washington y Teherán. Un informe confidencial de la OIEA publicado el mes pasado ya señalaba que las reservas estimadas de uranio enriquecido de Irán eran más de 22 veces el límite establecido por el acuerdo de 2015 entre Teherán y las potencias mundiales, que frenó en su momento las actividades nucleares de Irán a cambio del levantamiento de las sanciones. Tras la salida del acuerdo, decidida por Donald Trump, el presidente Joe Biden ha intentado reactivarlo mediante negociaciones que se celebran en Viena, pero el proceso quedó estancado en 2022, después del inicio de la guerra en Ucrania. En septiembre, la OIEA se quejó de que Teherán había prohibido efectivamente a varios de sus inspectores más experimentados supervisar el programa nuclear del país y en su primer informe sobre el terreno desde entonces, constata que el país se distancia ya abiertamente de los límites de producción de uranio enriquecido.
