¡Jesucristo vive!, Mateo 28:1-4.

Por:  Héctor E. Contreras.

 En este mismo libro, el Evangelio de Mateo, éste escribió lo siguiente: “Y Jesús se acercó y les habló diciendo: toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”, Mateo 28:18-20. En la antigüedad, cuando un nuevo rey estaba listo para ascender al trono, la tradición requería una ceremonia de gran pompo y poder. En medio de un esplendor real, el soberano se adelantaba para recibir los símbolos de su autoridad: una corona, un cetro o un trono. El rey anterior ya no estaba. Había sido derrotado o estaba muerto. En este punto, el más alto del Evangelio según San Mateo, Jesús el Rey ha derrotado finalmente al “príncipe del mundo”. En la cruz y en la resurrección Él ha despojado a Satanás de su poder, y ahora –resplandeciente en su gloria-, les habla a sus seguidores como quien ha sido entronizado por sobre todos los poderes del mundo: “Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra”. 

Y hubo un gran terremoto; porque un ángel del Señor, descendiendo del cielo y llegando, removió la piedra, y se sentó sobre ella. Su aspecto era como un relámpago, y su vestido blanco como la nieve. Y de miedo de él, los guardas temblaron y se quedaron como muertos. Más el ángel, respondiendo, dijo a las mujeres: No temáis vosotras; porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado. No está aquí, pues ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor. E id pronto y decid a sus discípulos que ha resucitado de los muertos, y he aquí va delante de vosotros a Galilea; allí le veréis. He aquí os lo he dicho”, Mateo 28:2-7. Al final del verso 2, dice que la piedra fue sacada de su lugar, no para que Jesús pudiera salir, sino para que los testigos contemplaran la evidencia de una tumba vacía. La tumba de Jesús, sin el féretro, es la evidencia real de su resurrección. Ningún otro líder puede mostrarse ante sus seguidores como lo hizo nuestro Salvador. ¡Bendito sea su nombre

El ángel que anunció las buenas nuevas de la resurrección a las mujeres, les dio cuatro mensajes: 1-) “No temáis”. La realidad de la resurrección trae gozo, no temor. Cuando sientas miedo, recuerda la tumba vacía. 2-) “No está aquí”. Jesús no está muerto y, por tanto, no debes buscarlo entre los muertos. Está vivo y con su pueblo. 3-) “Venid y ved”. Las mujeres pudieron ver la evidencia. La tumba estaba vacía en ese entonces, y lo está también hoy. La resurrección de Jesús es un hecho histórico. 4-) “Id pronto y decid”. Tuvieron el encargo de esparcir el gozo de la resurrección. Tú también tienes la responsabilidad de esparcir las buenas nuevas de que Jesús ha resucitado. La resurrección de Jesús es lo fundamental en la fe cristiana. ¿Por qué razón? 1-) “Como dijo”, Jesús resucitó de la muerte. Podemos tener la más absoluta seguridad de que cumplirá sus promesas. 2-) La resurrección corporal  de Jesús demuestra que el Cristo viviente es soberano en el reino eterno de Dios, no un falso profeta, ni un impostor. 3-) Podemos estar seguros de nuestra resurrección, porque Él resucitó. La muerte no es el final, existe una vida futura. 4-) El poder que hizo volver a la vida a Jesús, está a nuestro alcance para dar vida a nuestra espiritualidad muerta. 5-) La resurrección es la base del testimonio de la Iglesia al mundo. Jesucristo es más que un líder. Él es el Hijo de Dios. ¡Jesucristo vive! ¡Aleluya!

Mientras ellas iban, he aquí unos de la guardia fueron a la ciudad, y dieron aviso a los principales sacerdotes de todas las cosas que habían acontecido . Y reunidos los ancianos, y habido consejo, dieron mucho dinero a los soldados, diciendo: Decid vosotros: Sus discípulos vinieron de noche, y lo hurtaron, estando nosotros dormidos. Y si esto oyere el gobernador, nosotros le persuadiremos, y os pondremos a salvo. Y ellos, tomando el dinero, hicieron como se les había instruido. Este dicho se ha divulgado entre los judíos hasta el día de hoy”, Mateo 28:11-15. La resurrección de Jesús ya estaba causando gran conmoción en Jerusalén. Un grupo de mujeres corría por las calles buscando a los discípulos, para darles la maravillosa noticia de que Jesús había resucitado. Al mismo tiempo, otro grupo de líderes religiosos estaba maquinando cómo ocultar la resurrección. Aún hoy, se nota una gran conmoción por causa de la resurrección, y hay todavía dos opciones: creer que Jesús resucitó de la muerte, o cerrarse a la verdad negándola, obviándola o suprimiéndola. 

Se puede notar también la reunión de los soldados que vigilaban la tumba al dirigirse con los ancianos. Luego de llegar a un acuerdo, los soldados fueron sobornados para que dijeran al gobernador que se habían quedado dormidos.

El engaño era un absurdo en cuanto a los soldados, porque, ¿Si los guardias estaban dormidos cómo iban a saber lo que había sucedido? Era evidente que  quienes se oponían a Jesús no les preocupaba la verdad de lo ocurrido, sino el impacto del rumor sobre la gente. Lucas 27:64

Cuando Jesús, después de levantarse de entre los muertos se reunió con sus discípulos y los comisionó para que llevaran su Evangelio hasta el fin del mundo, nos debe motivar a reconocer que Jesús nos indica cómo conocerle y vivir de acuerdo a los propósitos de Dios. Enseña también a otros que debe ser el centro de su vida. Te invito a conocer que, las demandas del discipulado son costosas. Debes conocer también que Dios pondrá a prueba todas tus relaciones, a fin de que se revele si seguir a Jesús es tu máxima prioridad.  

Los seguidores del Rey Jesús, el que resucitó de entre los muertos, llevan ahora las buenas noticias a todas las naciones, noticias que proclaman que el reino ilegítimo de Satanás llega a su fin, que la victoria de Jesús ya ha sido lograda. También debemos entender, que las buenas nuevas de que toda la gente de todas las naciones pueden ahora comenzar a obedecer todo lo que Él ha mandado.

La resurrección de Jesús es la garantía absoluta del cristiano; y esta resurrección es la razón por la que Él vive y hoy, con la ayuda del Espíritu Santo  tú puedes alcanzar esa vida plena y abundante. Que su gracia te cubra y puedas vivir la resurrección de nuestro Señor desde ahora y para siempre. Recordemos, como creyentes de la fe en Jesucristo, que la tumba donde Él estaba, no pudo soportar la presencia de su cuerpo en ella. Un gran movimiento telúrgico estremeció este lugar, porque era   necesario el  resurgir de la vida del Hijo del Hombre. ¡Alabado sea Dios por Jesucristo!

Te recuerdo una vez más ¡Jesucristo vive! Bendiciones del cielo para ti, tu familia, tu comunidad y también para tus labores cotidianas.

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