La industria cinematográfica dominicana ha estado en el centro de un silencioso
pero significativo movimiento, un motor que impulsa no solo el arte, sino también la
economía, el turismo y la cultura de nuestro país. Sin embargo, ha llegado el
momento de un mea culpa colectivo. Hemos sido demasiado modestos al mostrar
nuestros logros y el impacto que el cine tiene en nuestra nación.
Durante años, la producción cinematográfica ha demostrado ser un aliado
invaluable para el turismo, una de las principales fuerzas de nuestra economía. Solo
en 2023, la industria del cine generó 224,784 noches de hotel, y en los últimos siete
años, acumuló un total de 461,241. Durante la pandemia, en un momento en que
muchas industrias estaban paralizadas, el cine revitalizó destinos como Samaná,
Puerto Plata y Juan Dolio. ¿Por qué no hemos gritado a los cuatro vientos estas
cifras y el impacto que hemos tenido?
Es un hecho innegable que, en un país con mala memoria, debemos ser proactivos
al comunicar nuestros éxitos. Cada semana deberíamos informar sobre los empleos
que generamos, las pequeñas y medianas empresas que prosperan gracias a
nuestro trabajo, hablar de las cientos de empresas que ofrecen soporte en las areas
de postproduccion, alquiler de equipos, transporte, Combustible, Vestuario,
Construccion, Seguridad, Servicios legales y contables y los cientos de millones de
dólares invertidos en infraestructura y equipos, en empresas como Lantica Media,
Pulpo Post, La Aldea Studio, La Nave, Estudios Quitasueño, son ejemplos de cómo
estamos construyendo una industria que cumple sueños y forja profesionales de
calidad.
Los organismos internacionales suelen proponer fórmulas mágicas para
incrementar las recaudaciones del Estado, la industria del cine en la República
Dominicana ha demostrado un enfoque concreto y efectivo enn ese sentido. Frente
a la Dirección General de Impuestos Internos, hemos visibilizado a más de 25,000
personas, la mayoría de ellas trabajadores informales, quienes ahora contribuyen al
sistema tributario al pagar sus impuestos. Este esfuerzo no solo fortalece la
economía del país, sino que también resalta cómo el cine puede ser un motor de
formalización y generación de ingresos. Es fundamental que esta realidad se
conozca ampliamente, ya que demuestra cómo nuestra industria no solo impulsa la
economía, sino que también promueve la formalización y la responsabilidad fiscal
en el país.
Deberíamos celebrar cada vez que una universidad abre una carrera de cine, y
reconocer a los estudiantes y sus familias que invierten en su futuro. En lugar de
ser un susurro, estas noticias deberían resonar en el corazón de nuestra sociedad.
La Dirección General de Cine (DGCINE) y el Ministerio de Cultura deberían adoptar
una estrategia más visible para promover nuestras victorias. Cada galardón
obtenido por una película dominicana, como los recientes reconocimientos a «Pepe»,
«Sugar Island» y «Olivia y las nubes», merece una celebración pública que ayude a
cambiar la narrativa negativa que a veces se escucha sobre nuestra industria. Es
fundamental cerrar la boca a aquellos que, por ignorancia o falta de información,
consideran que la inversión del Estado en el cine es innecesaria. En realidad,
nuestra industria ofrece mucho más de lo que recibe.
Estamos en un punto crítico. No podemos permitir que nos roben los sueños ni la
posibilidad de vivir dignamente de lo que amamos. A partir de hoy, seremos más
visibles, constantes y persistentes en la divulgación de nuestros logros y aportes al
país. Debemos contar nuestras historias y mostrar el derrame económico que
generamos en cada lugar donde vamos.
La industria del cine dominicano tiene una narrativa poderosa que merece ser
escuchada. Somos miles de profesionales, soñadores y creadores dispuestos a
llevar nuestra cultura más allá de nuestras fronteras. No dejemos que la falta de
comunicación nos silencie. Ha llegado la hora de cacarear nuestros logros y de
celebrar lo que hemos construido. ¡Que resuene el eco de nuestro cine!
Hans García es productor y director cinematográfico dominicano, presidente de la
Asociación Dominicana de Profesionales del Cine (ADOCINE)




