El Dépor regresa a Castalia: la revancha que puede valer un ascenso

El Deportivo viaja a Castellón​ con una mezcla peligrosa de hambre y memoria. Hambre porque está a solo dos puntos de un Castellón que marca la frontera del ascenso directo. Memoria porque los coruñeses no han olvidado el 1-3 de la primera vuelta en Riazor, una derrota que dolió más por el contexto que por el marcador: el Depor era líder, venía lanzado, y aquel golpe abrió una grieta que acabó empujándolo hasta la quinta plaza.

Lo curioso es que el partido no solo se juega en el césped: también se juega en la historia. Castalia es un campo tabú para el Deportivo cuando se trata de Liga. Tal y como recuerdan desde DXT Campeón, el equipo acumula veintidós visitas entre Primera y Segunda con un balance que suena a condena: una sola victoria, diez empates y once derrotas. Y esa única vez que los blanquiazules celebraron allí fue en 1947, con un 0‑1 y un gol de Guimerans. Desde entonces, Castalia se convirtió en ese lugar donde el Dépor casi siempre se queda a medias.

Lo paradójico es que, fuera del marco liguero, el Deportivo sí ha sabido ganar allí cuando más importa. El año pasado, en la Final de Campeones de 2024, se impuso en Castalia con autoridad (2-4). Y en la última visita liguera, la temporada pasada, arrancó un empate (2-2). Es decir: el Depor ya no es un visitante indefenso… pero la estadística sigue siendo una piedra en el zapato.

El Castellón, además, llega en un momento extraordinario, con esa sensación de equipo que sabe lo que quiere y cómo conseguirlo. Y eso lo convierte en un rival doblemente incómodo: por la clasificación y por la herida abierta en Riazor. Porque aquella derrota no fue una más. Fue el inicio de una mini-crisis: tres derrotas consecutivas y un empate que cambiaron el paisaje de los de Hidalgo.

Este partido, por tanto, es más que una jornada. Es una prueba de carácter. Si el Depor gana, no solo recorta puntos: rompe una maldición, cambia el relato y se mete de lleno en la pelea grande. Y si pierde, el golpe puede ser psicológico, porque hay escenarios que te persiguen como fantasmas… y Castalia, para el Deportivo, lleva casi un siglo intentando ser uno.@mundiairo