La lesión de Raphinha ha vuelto a golpear al Barcelona en plena ventana de selecciones. El extremo brasileño, pieza clave en el esquema de Hansi Flick, se pierde un tramo decisivo en el que el equipo se juega Liga y Champions, dejando un vacío que obliga al técnico a replantear su plan.
La opción más inmediata apunta a Marcus Rashford, que debería asumir galones en el ataque. Sus cifras, con 10 goles y 11 asistencias, son positivas, pero su adaptación aún no es completa. Flick, poco amigo de complicarse, podría apostar por esta solución directa.
Sin embargo, el técnico alemán ha manejado en momentos puntuales una alternativa distinta: reforzar el centro del campo con cuatro mediocampistas. Aunque apenas ha utilizado este sistema en el 10,7% de los minutos de la temporada, su presencia ha sido constante como recurso táctico.
La duda es si el contexto actual exige dar un paso más en esa dirección. Sin Raphinha, el Barça pierde profundidad y presión alta, por lo que un centro del campo más poblado podría ofrecer control y equilibrio en partidos de máxima exigencia.
Con nombres como Pedri, Bernal, Olmo o Fermín como posibles piezas de ese engranaje, Flick tiene margen para reinventar su equipo. El desafío es mayúsculo, pero también lo es la oportunidad en un momento en el que el Barça se juega toda la temporada. @mundiario
