El FC Barcelona ha puesto en marcha una de sus prioridades para el próximo mercado: reforzar el eje de la defensa con un central de primer nivel. El nombre que lidera la lista es Alessandro Bastoni, pero la negociación con el Inter de Milán se ha encontrado con un muro que obliga a la dirección deportiva a replantear su estrategia.
El club azulgrana ya ha movido ficha con una propuesta cercana a los 45 millones de euros y un contrato atractivo para el internacional italiano. Sin embargo, la respuesta del Inter ha sido clara: no hay intención de vender y, si la hubiera, el precio superaría los 60 millones. Una postura firme respaldada públicamente por Giuseppe Marotta, que considera a Bastoni una pieza estructural.
Según informa Estadio Deportivo, este escenario ha llevado a Deco a activar un plan alternativo que ya estaba sobre la mesa. El elegido es Jhon Lucumí, central del Bolonia y perfil seguido desde hace tiempo. Su situación contractual, con vínculo hasta 2027 y sin renovación, abre una ventana de oportunidad que el Barça considera más viable desde el punto de vista económico.
Lucumí representa un perfil diferente pero complementario. Más accesible, con experiencia internacional y acostumbrado a competir en contextos exigentes, su precio rondaría los 25 millones de euros. Eso sí, el interés de otros clubes, especialmente de la Premier League, podría tensionar la operación y obligar a acelerar decisiones.
El Barça se mueve así en una doble vía: mantener viva la opción de Bastoni mientras presiona con una alternativa real. Una estrategia habitual en el mercado que busca tanto desbloquear negociaciones como asegurar refuerzos. La ‘operación central’ entra en su fase decisiva y marcará buena parte del rumbo defensivo del equipo. @mundiario
