De LaLiga a la Champions: ¿el Madrid ensaya en el Bernabéu su eliminación ante el Bayern?

El Real Madrid volvió a quedarse sin respuestas en LaLiga, esta vez frente al Girona en el Santiago Bernabéu. Aunque Federico Valverde abrió el marcador y dio la sensación de que el equipo podía encaminar el partido, los dirigidos por Álvaro Arbeloa terminaron mostrando una versión muy alejada de la excelencia que se les exige, firmando otro encuentro para el olvido en el que varias de sus estrellas quedaron nuevamente en el centro de las críticas.

El cóctel del desastre se gestó en gran parte por la apatía de jugadores clave. Eduardo Camavinga, señalado por su actitud y bajo rendimiento, y Jude Bellingham, cuestionado por su indiferencia, quedaron en la mira de una afición que abarrotó La Castellana para recibir un baño de realidad: este equipo, con actuaciones así, parece destinado a marcar una época… pero para el olvido.

No obstante, sería injusto cargar únicamente contra ellos. Los dos grandes referentes del plantel, Mbappé y Vinicius, tampoco estuvieron a la altura. El francés dejó apenas destellos aislados de su calidad, sin continuidad ni presencia en la presión, transmitiendo una preocupante sensación de desconexión durante largos tramos. El brasileño, por su parte, fue bien controlado por su marcador y nunca logró desequilibrar ni convertirse en esa amenaza constante que suele definir partidos.

La sensación general fue clara: ambos jugaron a medio gas. Y en un Madrid obligado a la excelencia, ese ritmo resulta insuficiente. Más aún cuando el equipo necesita líderes que tiren del carro en momentos críticos. El Bernabéu lo entendió así y lo expresó con dureza: pitos para Vinicius y silencio incómodo para Mbappé.

Sin sus estrellas al máximo de sus capacidades, este Madrid pierde gran parte de su identidad competitiva. El empate frente al Girona dejó un mensaje inquietante: ¿fue simplemente un tropiezo o el ensayo general de un desastre en Champions ante el Bayern? La respuesta llegará en pocos días. @mundiario