La tensión entre Alba Carrillo y Feliciano López vuelve a escena con más fuerza que nunca. En pleno Mutua Madrid Open, la presentadora ha aprovechado su altavoz mediático para lanzar un ataque frontal contra su exmarido, cuestionando abiertamente su capacidad como director del torneo.
La cantidad de pullitas en 30 segundos, no me da la vida JAJAJAJ#ElSótano22A pic.twitter.com/6YAKDHUNXA
— TEN TV (@TENtv) April 22, 2026
Durante su intervención en su programa, Carrillo tiró de ironía y recuerdos personales para construir un relato demoledor. Sus palabras, cargadas de sarcasmo, dibujan una imagen de López alejada del perfil que exige un cargo de gestión de alto nivel. El tono no fue casual: buscaba impacto, y lo consiguió.
El mensaje fue directo y sin matices. Más allá de lo anecdótico, la crítica apunta a la legitimidad de su nombramiento, insinuando que su ascenso responde más a factores externos que a méritos propios. Un discurso que conecta con una narrativa que ella misma ha ido construyendo durante años.
La historia entre ambos añade contexto a cada declaración. Su relación, mediática desde el inicio, terminó de forma abrupta y dejó heridas que nunca han cicatrizado. Mientras López ha optado por el silencio institucional, Carrillo ha hecho de la exposición pública su principal herramienta.
El torneo madrileño, epicentro del tenis en estas semanas, se convierte así en un escenario paralelo de conflicto. Más allá de lo deportivo, el foco mediático se desplaza a un duelo personal que, lejos de apagarse con el tiempo, sigue encontrando nuevas formas de reactivarse. @mundiario
