El Atlético de Madrid encendió todas las alarmas en el Champions League. En plena ida de semifinales ante el Arsenal, el equipo rojiblanco vio cómo Julián Alvarez y Giuliano Simeone abandonaban el terreno de juego por problemas físicos, dejando un escenario de máxima preocupación.
El caso más inquietante fue el de Julián. El delantero tuvo que pedir el cambio tras una acción fortuita en la que Eze cayó sobre su pierna. Tal y como recoge la crónica publicada por el diario As, «Julián Álvarez tuvo que pedir el cambio después de que Eze le cayese sobre la rodilla y tobillo», una jugada que dejó al argentino visiblemente dolorido y obligó a su sustitución inmediata.
La situación de Giuliano tampoco es menor. El atacante no regresó tras el descanso, evidenciando molestias que ya venían gestándose durante la primera mitad. Su relevo estaba preparado desde antes, señal de que el problema físico no fue puntual, sino progresivo.
El contexto agrava aún más el problema. El equipo de Diego Simeone ya llegaba condicionado por las bajas de Pablo Barrios, Nico González y José María Giménez. Ahora, con estas nuevas dudas, el Atlético encara la vuelta en Londres con una plantilla al límite físico.
El calendario tampoco concede tregua. Apenas seis días separan este golpe del partido decisivo, un margen mínimo para recuperar a futbolistas que han sufrido molestias musculares o articulares en plena competición.
En noches grandes, los detalles marcan diferencias. Y en este caso, el estado físico puede ser el factor determinante. El Atlético sigue en pie… pero cada vez con menos efectivos. @mundiario
