El Al Nassr tenía miedo. Y era lógico. La inesperada derrota frente al Al Qadsiah había abierto dudas en un equipo que parecía lanzado hacia el título saudí. El duelo ante Al Shabab aparecía marcado en rojo como una posible trampa emocional. Pero entonces apareció Joao Félix.
El portugués firmó uno de sus mejores partidos desde su llegada a Arabia Saudí. Tres goles, liderazgo absoluto y una actuación repleta de calidad para sostener al conjunto de Jorge Jesus en un encuentro mucho más complicado de lo que refleja el marcador final.
Apenas habían pasado dos minutos cuando Joao abrió el marcador tras empalar un centro de Sadio Mané. Fue el inicio de una exhibición individual que terminó completamente desatada pocos minutos después con un cabezazo brillante que recordó al mejor Cristiano Ronaldo.
Precisamente Cristiano también tuvo su momento. El eterno goleador portugués apareció en la segunda mitad para firmar su tanto número 971 como profesional y acercar todavía más al Al Nassr hacia una liga que empieza a teñirse claramente de amarillo.
Carrasco desafió al líder, pero Joao impuso su ley
El partido, sin embargo, estuvo muy lejos de ser cómodo. Cuando el Al Nassr parecía tenerlo controlado, irrumpió Yannick Carrasco para devolver toda la tensión al encuentro con una acción individual extraordinaria.
El belga arrancó desde el centro del campo, eliminó rivales con una facilidad insultante y definió con una delicadeza magnífica para recortar distancias. Su gol cambió completamente la dinámica del choque y despertó a un Al Shabab que comenzó a creer en la remontada.
Durante muchos minutos, el líder sufrió muchísimo. Carrasco volvió a generar peligro constantemente y el equipo de Jorge Jesus transmitió nervios, dudas y fragilidad defensiva. Incluso Bento tuvo que intervenir varias veces para evitar el empate.
Pero Joao Félix estaba decidido a gobernar la noche. El portugués comenzó a bajar metros, pidió cada balón y ralentizó el partido con una madurez pocas veces vista en él durante los últimos años. Fue fútbol de jerarquía, de pausa y de talento puro.
El gol de Cristiano terminó de romper definitivamente la resistencia local. Y ya en el descuento, Joao completó su exhibición transformando un penalti provocado tras una acción torpe del guardameta rival.
El hat-trick confirmó algo que empieza a convertirse en una realidad incómoda para muchos en Europa: Joao Félix parece haber encontrado en Arabia Saudí el escenario perfecto para reencontrarse con el futbolista que prometía dominar el fútbol mundial.
Mientras tanto, Cristiano sigue ampliando una cifra absurda. 971 goles y contando. A sus 41 años continúa liderando, marcando y empujando a un Al Nassr que empieza a ganar partidos con ese sufrimiento que tantas veces acompaña a los futuros campeones. @mundiario
