Vedat Muriqi sigue empeñado en escribir su propia historia en LaLiga. El delantero bosnio volvió a ver puerta ante el Villarreal y ya está a solo dos goles de alcanzar a Kylian Mbappé en la lucha por el Pichichi. El francés, lesionado y ausente en el Clásico, siente la presión del ‘Pirata’ en el retrovisor.
La pugna por el máximo goleador se ha convertido en uno de los grandes atractivos de la recta final del campeonato. Con tres jornadas por delante, Mallorca y Real Madrid viven el desenlace con objetivos distintos, pero con sus delanteros como protagonistas de un pulso apasionante.
El calendario de los bermellones ofrece oportunidades: visitan al Getafe y al Levante, y reciben al Real Oviedo. Tres partidos que pueden ser decisivos para que Muriqi logre un hito histórico en su carrera. La confianza del bosnio es total, y su regularidad lo mantiene en la pelea.
Mbappé, por su parte, espera volver al césped para ampliar su ventaja. El francés tiene por delante duelos contra Oviedo, Sevilla y Athletic, partidos que podrían darle oxígeno en una temporada marcada por las lesiones y las dudas en el proyecto blanco.
El Pichichi más vibrante
Por detrás de los dos líderes aparecen Budimir con 17 goles, Ferran y Lamine con 16, y Oyarzabal y Vinicius con 15. La batalla por el Zarra también está abierta, con los azulgranas compartiendo protagonismo. Pero el foco principal está en el duelo Mbappé-Muriqi.
El bosnio ha demostrado ser un delantero de raza, capaz de aparecer en los momentos clave. Su gol en el añadido contra el Villarreal es una muestra de su instinto y de su capacidad para mantener vivo al Mallorca en partidos complicados.
Mbappé, en cambio, vive un curso irregular. Su ausencia en el Clásico fue un golpe duro para el Madrid, y su rendimiento ha estado condicionado por problemas físicos. Aun así, su calidad lo convierte en favorito para mantener la corona de máximo goleador.
La lucha por el Pichichi se decidirá en apenas tres semanas. Muriqi no se rinde y Mbappé quiere demostrar que sigue siendo el referente. La emoción está garantizada en un final de temporada que promete ser inolvidable. @mundiario
