Sara Carbonero, la ex de Casillas, convierte Slowlove en un gigante silencioso de la moda española

Sara Carbonero lleva años construyendo algo mucho más sólido que una simple marca vinculada a una celebridad. Mientras gran parte del foco mediático continúa persiguiendo su vida personal o su pasado junto a Iker Casillas, la periodista ha ido levantando discretamente uno de los proyectos de moda con más crecimiento del panorama español. Slowlove continúa expandiéndose por toda España y ya prepara una nueva fase de crecimiento que incluye la apertura de más tiendas físicas en los próximos meses. La nueva parada será Valencia, concretamente en el Centro Comercial El Saler.

Sport recuerda que La marca, fundada en 2015 junto a Isabel Jiménez, cerró el último ejercicio rozando los tres millones y medio de euros de facturación. Una cifra que confirma que el proyecto ya dejó hace tiempo de depender únicamente del impacto mediático de sus fundadoras.

Porque Slowlove ha conseguido construir una identidad muy reconocible dentro del mercado español. Moda bohemia, estética relajada, consumo pausado y una imagen muy ligada a la autenticidad forman parte del ADN de una firma que ha sabido encontrar su espacio en plena saturación del sector textil.

La entrada en 2021 dentro del grupo Tendam supuso un punto de inflexión definitivo. La operación permitió profesionalizar todavía más la estructura de la empresa y acelerar la expansión comercial sin perder el control creativo que siguen manteniendo Sara Carbonero e Isabel Jiménez.

Slowlove deja de ser una marca de famosas para convertirse en negocio real

El objetivo de Slowlove es claro y ambicioso: alcanzar nueve tiendas propias antes de 2027. Se trata de un salto relevante para una firma que ya cuenta con presencia en unos 150 puntos de venta compartidos entre España y Portugal gracias a la red comercial del grupo, consolidando así una base sólida sobre la que crecer.

Lo más interesante de este proyecto es que busca escapar del molde clásico de “marca de influencer”. La estrategia no se limita a vender ropa, sino que pretende ofrecer una experiencia emocional y estética completa. Slowlove se presenta como un universo que combina moda, estilo de vida y una narrativa coherente con valores de calma y consumo consciente.

Los nuevos espacios físicos reflejan esa filosofía. Cada tienda está diseñada como un refugio tranquilo, con una estética cuidada y una atmósfera que invita a vivir la marca más allá de la compra. La narrativa visual se convierte en parte central del proyecto, reforzando la idea de que Slowlove no solo viste, sino que también transmite una forma de estar en el mundo.

Sara Carbonero sigue siendo un pilar fundamental en este crecimiento. Su implicación va mucho más allá de la imagen pública: participa activamente en campañas, en el diseño conceptual y en la construcción estética de las colecciones. Esa coherencia creativa explica por qué la firma ha logrado mantenerse más de una década en un mercado ferozmente competitivo, creciendo sin necesidad de ruido constante y consolidándose como una marca capaz de sostenerse por sí misma más allá de la popularidad de sus fundadoras.@mundiario