El Inter Miami necesitaba un triunfo en su nuevo estadio y lo consiguió gracias a Leo Messi. El argentino marcó y asistió en la victoria por 2-0 ante los Portland Timbers, regalando a la afición la primera alegría en el NU Stadium tras cuatro intentos fallidos. Fue un estreno con sabor especial.
Messi, que se prepara para unirse a la selección argentina de cara al Mundial, alcanzó las 105 contribuciones de gol en la MLS. Su impacto sigue siendo decisivo y su liderazgo contagia a un equipo que había sufrido empates y derrotas en su nueva casa. El fútbol volvió a sonreír en Miami.
El partido tuvo un protagonista inesperado: James Pantemis, portero canadiense de los Timbers, que evitó una goleada con intervenciones brillantes. Incluso le negó un gol a Messi en el añadido con una parada espectacular a un tiro libre. Sin él, el marcador habría sido mucho más abultado.
El primer gol llegó a la media hora, tras una genial asistencia de tacón de Telasco Segovia que Messi transformó con precisión. Diez minutos después, el argentino volvió a aparecer con un eslalom mágico para asistir a Germán Berterame, que selló el 2-0 definitivo.
Messi, símbolo y motor del proyecto
El triunfo no solo significa tres puntos, sino un golpe de confianza para un Inter Miami que necesitaba consolidar su identidad en el NU Stadium. Messi, con su gol y asistencia, reafirma que es el motor del proyecto y el símbolo que da sentido al equipo.
La MLS ha visto grandes estrellas, pero pocas con la capacidad de transformar partidos como Messi. Su presencia convierte cada encuentro en un espectáculo y cada victoria en un acontecimiento. El NU Stadium ya tiene su primera noche mágica gracias a él.
El Inter Miami afrontará ahora una semana de descanso antes de medirse al Philadelphia Union. Será el último partido antes del parón por el Mundial, y la victoria ante Portland permite al equipo llegar con confianza y con la sensación de haber dado un paso adelante.
Messi se despide temporalmente de Miami para vestir la camiseta de Argentina, pero deja un recuerdo imborrable en el estreno del estadio. El NU Stadium ya tiene historia: la escribió el mejor de todos, con un gol, una asistencia y la promesa de más noches legendarias. @mundiario
