La NBA anunciará este domingo al Jugador Más Valioso de la temporada 2025-26. El galardón, que se entregará antes del séptimo partido entre Pistons y Cavaliers, tiene tres aspirantes de lujo: Shai Gilgeous-Alexander, Nikola Jokic y Victor Wembanyama. Tres estilos distintos que representan el presente y el futuro de la liga.
Shai busca repetir el premio tras una campaña descomunal con los Thunder. Promedió más de 31 puntos y rompió un récord legendario de Wilt Chamberlain, anotando 20 o más puntos en más de 126 partidos consecutivos. Su regularidad y liderazgo lo convierten en el gran favorito para muchos.
Jokic, por su parte, aspira a su cuarto MVP. El pívot serbio ha vuelto a demostrar que es un jugador único, promediando un triple-doble con 27,7 puntos, 12,9 rebotes y 10,7 asistencias. Su capacidad para dominar todas las facetas del juego lo mantiene como candidato eterno.
El tercer aspirante es Wembanyama, que con apenas 23 años ya ha revolucionado la NBA. Sus 25 puntos, 11,5 rebotes y más de cuatro tapones por partido lo convirtieron en el Jugador Defensivo del Año. Ganar el MVP sería la confirmación de que estamos ante un fenómeno generacional.
Un MVP sin fronteras
Lo más llamativo es que, sea quien sea el ganador, será el octavo año consecutivo sin un MVP nacido en Estados Unidos. Desde James Harden en 2018, el premio ha viajado a Europa y Canadá, reflejando la globalización del baloncesto y la influencia creciente de jugadores internacionales.
Giannis Antetokounmpo, Jokic, Embiid y Shai han dominado la última década, demostrando que la NBA ya no es solo un escaparate estadounidense. El talento se reparte por todo el mundo y el MVP es la mejor prueba de ello.
La decisión será histórica porque cada candidato representa un relato distinto: la constancia de Shai, la genialidad de Jokic y la irrupción de Wembanyama. Cualquiera de los tres engrandece el legado del premio y confirma que la liga vive una era dorada de diversidad y talento.
El domingo se conocerá el desenlace. Más allá del nombre, el MVP de esta temporada simboliza la evolución de la NBA hacia un escenario global, donde las fronteras se difuminan y el baloncesto se convierte en un idioma universal. @mundiario
