El Arsenal venció 1-0 al Burnley con un gol de Kai Havertz y acaricia la Premier League tras 22 años de espera. El alemán, que debió ser expulsado por una dura entrada, se convirtió en héroe de un partido que deja a los Gunners a un paso del título. Ahora todo depende del Manchester City.
El Emirates Stadium vibró con un ambiente de final anticipada. La pancarta “3 games 2 make history” se transformó en esperanza tras el triunfo. El Arsenal suma cinco puntos de ventaja y aguarda un tropiezo del City para celebrar. La tensión fue máxima ante un Burnley ya descendido, pero que complicó más de lo esperado.
El gol llegó en el minuto 37, a balón parado, como tantas veces esta temporada. Saka botó el córner y Havertz se elevó para cabecear al fondo de la red. El estadio explotó en júbilo, consciente de que ese tanto podía valer un campeonato. El alemán, cuestionado, respondió con carácter.
El partido estuvo marcado por la polémica. Havertz cometió una entrada que merecía roja directa, pero el VAR no intervino. Arteta reaccionó rápido y lo sustituyó para evitar males mayores. El sufrimiento se prolongó hasta el final, con dos remates de Eze al palo que pudieron sentenciar.
El título más sufrido
El Arsenal está a un paso de romper su maldición. Tras tres intentos frustrados, esta vez parece definitivo. El equipo de Arteta ha aprendido a ganar con sufrimiento, a resistir la presión y a convertir los detalles en victorias. El gol de Havertz es símbolo de esa resiliencia.
La polémica sobre su expulsión no debe empañar el resultado. El alemán ha sido irregular, pero en el momento clave apareció. El fútbol tiene estas ironías: el jugador señalado se convierte en héroe. El Arsenal necesitaba un líder inesperado y lo encontró en él.
El City, por su parte, está contra las cuerdas. Guardiola debe ganar en Bournemouth para mantener viva la lucha. La presión se traslada ahora a los mancunianos, que saben que cualquier tropiezo coronará al Arsenal campeón. La Premier se decide en cuestión de horas.
El título, si llega, será histórico. No solo por los 22 años de espera, sino por la manera en que se ha construido: con paciencia, con jóvenes como Saka y Odegaard, y con un entrenador que devolvió la identidad. El Arsenal está listo para volver a reinar en Inglaterra. @mundiario
