El regreso de José Mourinho al Real Madrid parecía encaminado, pero los comicios presidenciales han puesto todo en pausa. El acuerdo con Florentino Pérez es total: dos temporadas más una opcional si gana la Liga. Sin embargo, la rúbrica no llegará hasta que el actual presidente sea reelegido.
Mientras tanto, Mou ya ha trasladado sus exigencias deportivas. Según informa en exclusiva el diario As, el técnico portugués quiere reforzar la defensa con uno o dos centrales y laterales, además de incorporar dos mediocentros: uno defensivo para competir con Tchouameni y otro creativo, perfil que considera inexistente en la plantilla actual.
El informe entregado a la directiva no incluye nombres, solo posiciones. Mourinho busca construir un equipo sólido desde atrás y equilibrado en el medio, convencido de que arriba hay poco que tocar. La base del proyecto está clara, pero todo depende del desenlace electoral.
Las salidas también condicionan el mercado. Alaba y Carvajal no seguirán por final de contrato, mientras Ceballos y Camavinga están en el aire. La renovación de Rüdiger aún no se confirma y, si Fran García se marcha, Mou pedirá otro lateral izquierdo.
La actual junta directiva puede realizar operaciones, pero el proceso electoral paraliza cualquier movimiento de gran calado. Mourinho quería empezar a trabajar en Valdebebas a principios de junio, pero deberá esperar.
El proyecto en suspenso
El portugués ha apostado fuerte por volver al Madrid, dejando atrás su etapa en el Benfica. Su gran objetivo es conquistar la Champions con el club blanco, después de tres semifinales consecutivas en su primera etapa.
Para aceptar el reto, Mourinho pidió dos condiciones: que se escuchara su voz en las decisiones de fichajes y que se respetara el organigrama del club sin injerencias. Florentino aceptó, pero la incertidumbre electoral lo mantiene en vilo.
El técnico considera vital reforzar el mediocampo con un creador al estilo de Aursnes, pieza que tuvo en el Benfica y que cree indispensable para el Madrid. Sin esa figura, entiende que el equipo carece de equilibrio en la construcción del juego.
La afición espera claridad. El regreso de Mou genera ilusión, pero también dudas por el calendario político del club. El futuro del banquillo depende directamente de las urnas, algo inédito en dos décadas.
El proyecto está diseñado, el informe está entregado y las posiciones a reforzar están definidas. Solo falta que el escenario institucional se despeje para que Mourinho pueda empezar a moldear el nuevo Real Madrid. @mundiario
