Spurs arrasan 118-91: Wembanyama fuerza el séptimo partido

Los San Antonio Spurs se negaron a morir y firmaron una victoria aplastante por 118-91 frente a los Oklahoma City Thunder en el sexto partido de las finales del Oeste. El triunfo no solo evitó la eliminación, sino que empujó la serie hacia un séptimo y decisivo capítulo en Oklahoma, donde todo se definirá.

El instante que cambió la historia llegó en el tercer cuarto. Los Thunder se quedaron más de ocho minutos sin anotar y los Spurs aprovecharon para clavar un parcial de 20-0. Lo que era un ajustado 72-64 se transformó en un demoledor 92-64. La diferencia fue tan brutal que Oklahoma nunca pudo volver a meterse en el partido.

Victor Wembanyama fue el líder indiscutible de la noche. Con un doble-doble de 28 puntos y 10 rebotes —22 de ellos antes del descanso— cumplió con creces la meta que le había marcado su entrenador Mitch Johnson: superar los 20 puntos para mantener con vida al equipo. El francés respondió con carácter y talento.

Los Spurs jugaron su mejor baloncesto bajo presión. Desde el perímetro, donde habían sufrido en la serie, mostraron una eficacia inesperada: 44 % en la primera mitad, con cuatro triples de Wembanyama y tres de Devin Vassell. La confianza se disparó y el equipo se transformó en una máquina ofensiva.

La juventud también dejó huella. Dylan Harper aportó 18 puntos, Stephon Castle sumó 17 con 9 asistencias y Vassell añadió otros 12. San Antonio mostró carácter, profundidad y hambre de gloria. Ahora la serie está 3-3 y el séptimo partido promete máxima tensión: los Spurs llegan reforzados y los Thunder deberán reaccionar para defender su corona. El desenlace será una batalla de orgullo, talento y nervios, con la historia de la NBA esperando al vencedor.

Thunder, sin respuesta

Los Thunder nunca encontraron el ritmo en la cancha. Shai Gilgeous-Alexander tuvo una noche gris, limitado a 15 puntos y con un 0 de 5 en triples. Su gesto en el banquillo reflejaba frustración: todavía no ha firmado un partido dominante en estas finales, y la presión empieza a pesar sobre sus hombros.

Jared McCain aportó 13 puntos y Cason Wallace 11, pero el resto del equipo estuvo apagado. Jalen Williams, recién recuperado de su lesión, apenas pudo sumar un punto, dejando claro que aún no está en plenitud física para marcar diferencias en un duelo de tanta exigencia.

El porcentaje de tiro fue demoledor para Oklahoma: apenas un 36,8 % en tiros de campo y un 25 % en triples. En el momento más crítico, el equipo se quedó sin recursos ofensivos, incapaz de encontrar alternativas que pudieran romper la defensa de los Spurs.

Mark Daigneault y Mitch Johnson optaron por reservar a sus titulares en el último cuarto, pensando ya en el séptimo partido. La decisión fue pragmática: con el choque perdido, lo mejor era guardar energías para el desenlace definitivo que se jugará en Oklahoma, donde todo estará en juego.

La serie está 3-3 y promete máxima tensión. Los Spurs llegan reforzados tras su exhibición y los Thunder deberán reaccionar para defender su condición de campeones. El séptimo partido no será solo un duelo de baloncesto: será una batalla por el orgullo, la gloria y el derecho a seguir escribiendo historia en la NBA. @mundiario