La puesta en marcha de la línea telefónica 0800-Extorsión por parte del Gobierno venezolano ha sido presentada como un paso importante en la lucha contra la corrupción y las prácticas de extorsión atribuidas a funcionarios policiales, fiscales y jueces. El anuncio coincide con el inicio de una consulta nacional destinada a reformar el sistema de justicia penal, un proceso que pretende abordar problemas históricos como el retardo procesal, las dificultades de acceso a la justicia y la falta de confianza en las instituciones.
Sobre el papel, la iniciativa parece responder a una demanda ciudadana evidente. La extorsión, conocida popularmente como «matraqueo», se ha convertido durante años en una de las quejas más recurrentes de quienes deben interactuar con distintos organismos del Estado. Desde controles policiales hasta procedimientos judiciales, numerosos ciudadanos han denunciado situaciones en las que el acceso a derechos o trámites ha quedado condicionado por pagos irregulares o favores indebidos.
Un problema reconocido desde las propias instituciones
Lo más llamativo del anuncio es que el propio Gobierno reconoce la existencia de prácticas que durante años han sido denunciadas por organizaciones civiles, abogados y ciudadanos. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, ha señalado la corrupción judicial como uno de los principales desafíos del sistema, junto con el retardo procesal y la criminalización de la pobreza.
Ese reconocimiento tiene una doble lectura. Por una parte, supone admitir que existe un problema que afecta a la credibilidad de las instituciones. Por otra, abre una pregunta inevitable sobre las razones por las que estas prácticas han logrado mantenerse durante tanto tiempo sin una solución efectiva.
La corrupción institucional rara vez aparece de forma espontánea. Suele prosperar allí donde faltan controles, mecanismos independientes de supervisión y garantías para quienes denuncian irregularidades. En ese sentido, una línea telefónica puede convertirse en una herramienta útil, pero difícilmente resolverá por sí sola problemas que tienen raíces más profundas.
La confianza como verdadero desafío
El éxito de cualquier sistema de denuncias depende menos de la tecnología que de la confianza. Los ciudadanos necesitan creer que sus denuncias serán investigadas, que existirá protección frente a posibles represalias y que los responsables enfrentarán consecuencias reales.
Precisamente ahí se encuentra el principal reto del 0800-Extorsión. Una parte importante de la población observa la iniciativa con escepticismo porque considera que las instituciones encargadas de investigar las denuncias forman parte del mismo entramado que ahora se pretende corregir.
La desconfianza no surge de la nada. Es el resultado acumulado de experiencias, percepciones y casos que durante años han erosionado la relación entre la ciudadanía y las instituciones. Recuperar esa credibilidad exige mucho más que habilitar un número de teléfono. Requiere transparencia, resultados verificables y una rendición de cuentas constante.
Más allá del anuncio
La consulta para reformar la justicia penal representa una oportunidad para discutir cambios estructurales que permitan mejorar el funcionamiento de tribunales, fiscalías y cuerpos de seguridad. Sin embargo, el verdadero examen comenzará cuando las propuestas deban traducirse en acciones concretas.
Las instituciones se parecen a una casa que durante años ha ido acumulando grietas bajo capas sucesivas de pintura. Abrir una línea de denuncias puede ayudar a identificar dónde están los daños, pero la reparación exige intervenir los cimientos. Si las denuncias terminan archivadas o si los ciudadanos perciben que nada cambia, el nuevo mecanismo corre el riesgo de convertirse en otro símbolo de promesas incumplidas.
La lucha contra la corrupción no se mide por la cantidad de anuncios ni por el número de campañas institucionales. Se mide por la capacidad de generar confianza, garantizar justicia y demostrar que las reglas se aplican por igual a todos. Ese será el verdadero desafío que enfrentará el 0800-Extorsión en los próximos meses. @mundiario
