La investigación sobre el asesinato de Anastasiia Berezovska ha dado un giro que añade todavía más incertidumbre a una de las tramas criminales más complejas de los últimos años en Europa. La mujer, considerada la principal sospechosa del atentado con explosivos perpetrado el pasado 29 de junio contra el oligarca ucraniano Vadim Ermolaev y su familia en Mónaco, apareció muerta el pasado lunes en un bosque situado al oeste de Kiev con dos disparos en la nuca. Ahora, los dos hombres arrestados por ese homicidio, ambos relacionados con los servicios de seguridad ucranianos, se culpan mutuamente del asesinato.
La escena judicial vivida en un tribunal de Kiev ha reflejado hasta qué punto la investigación se ha convertido en un rompecabezas. Vladyslav Reut, de 33 años y agente de la inteligencia militar ucraniana (GUR), modificó por completo la confesión que había realizado tras su detención. Si inicialmente reconoció haber disparado contra Berezovska y condujo personalmente a los investigadores hasta el lugar donde había enterrado el cadáver, ahora sostiene que quien ejecutó a la mujer fue Vitaliy Zhykovych, un antiguo miembro del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU), de 49 años, despedido en 2022 y posteriormente incorporado a las fuerzas de reserva tras el inicio de la invasión rusa.
Durante la vista judicial, Reut aseguró que ambos acudieron a recoger a Berezovska porque esta necesitaba permanecer escondida tras verse implicada en un asunto criminal. Según su nuevo relato, al llegar a una zona forestal, Zhykovych sacó un arma y disparó contra la mujer mientras pronunciaba una frase que resume la gravedad de la situación: “o ella o nosotros”.
Zhykovych niega tajantemente esa versión y mantiene que fue Reut quien abrió fuego. Ambos coinciden únicamente en un extremo: los dos viajaban juntos cuando recogieron a Berezovska y ambos la trasladaron hasta el bosque donde apareció posteriormente asesinada.
La Fiscalía ucraniana considera, por el contrario, que actuaron de forma coordinada y mantiene la acusación contra ambos por asesinato premeditado.
Una fuga que atravesó media Europa
Las contradicciones entre los dos detenidos han alimentado una hipótesis que, aunque todavía carece de confirmación oficial, gana peso conforme avanzan las diligencias: que ambos actuaran siguiendo instrucciones superiores. El abogado de Zhykovych dejó entrever durante la comparecencia que los dos hombres no actuaban por iniciativa propia, sino cumpliendo órdenes recibidas. Sin embargo, ninguna autoridad judicial ha acreditado hasta ahora que los servicios secretos ucranianos estuvieran detrás de la operación.
El propio Reut ya había intentado desvincular inicialmente a la inteligencia militar, afirmando que había actuado únicamente con la ayuda de Zhykovych y sin conocimiento de sus superiores. Mientras tanto, la defensa del exagente del SBU ha ido todavía más lejos al sugerir que servicios de inteligencia rusos podrían haber infiltrado agentes o colaboradores para provocar el asesinato y comprometer posteriormente a las estructuras de seguridad ucranianas.
El recorrido de Berezovska tras el atentado de Mónaco resulta igualmente extraordinario. Según la reconstrucción realizada por la Fiscalía monegasca, logró escapar inicialmente a pie hacia territorio francés. Posteriormente cruzó Italia y Alemania por carretera en un coche antes de llegar a Polonia, desde donde continuó viaje en autobús hasta Kiev.
Una vez instalada en la capital ucraniana, volvió a contactar tanto con familiares como con los dos hombres ahora encarcelados. Precisamente el rastreo de esas comunicaciones y de varias transferencias económicas realizadas a favor de la víctima permitió a la policía localizar y detener a ambos sospechosos.
Mónaco mantiene abiertas todas las hipótesis
Todo el entramado gira alrededor del atentado con explosivos registrado el 29 de junio frente a la residencia de Ermolaev en Mónaco. El empresario, nacionalizado chipriota tras renunciar a la ciudadanía ucraniana, resultó herido junto a su esposa y su hijo de 13 años cuando un paquete bomba explotó cerca del domicilio familiar.
La mujer continúa ingresada en estado crítico y, según diversos medios franceses, habría sufrido la amputación de ambas piernas debido a la gravedad de las lesiones. Ermolaev evoluciona favorablemente, aunque todavía no ha podido prestar declaración judicial. Su hijo sí ha sido interrogado por los investigadores.
Mientras Ucrania intenta esclarecer el asesinato de Berezovska, la investigación principal continúa desarrollándose en el Principado. El fiscal general de Mónaco, Stéphane Thibault, ha insistido en que ninguna línea de investigación ha sido descartada. Los jueces analizan tanto posibles motivaciones relacionadas con la actividad empresarial del oligarca como eventuales conflictos políticos o personales.
Las autoridades esperan aún los resultados de los análisis periciales sobre el explosivo utilizado, considerados esenciales para determinar su procedencia. La cooperación internacional se ha intensificado en los últimos días con la participación de Francia, Alemania y Ucrania. Los jueces monegascos han emitido además una orden internacional de detención contra el principal sospechoso del atentado.
Un oligarca rodeado de polémica
La figura de Vadim Ermolaev tampoco está exenta de controversia. El empresario fue sancionado en Ucrania por sus actividades vinícolas en Crimea y trasladó su residencia a Mónaco en 2021, donde permanecía alejado de la vida pública hasta convertirse en objetivo del atentado.
Su historial empresarial y las circunstancias que rodean tanto el ataque como el posterior asesinato de la principal sospechosa alimentan las especulaciones sobre una posible operación mucho más compleja, en la que confluyen intereses económicos, antiguos miembros de los servicios secretos y una compleja red internacional que, por el momento, sigue sin respuestas concluyentes.
Con los dos acusados enfrentados entre sí y sin una versión única de los hechos, la investigación entra ahora en una fase decisiva para determinar si la muerte de Berezovska fue un intento de silenciar a la única persona capaz de explicar quién ordenó realmente el atentado que sacudió la tranquilidad del Principado de Mónaco. @mundiario

