De las aulas al Mundial: así nació la relación entre De la Fuente y Scaloni

El destino ha querido escribir uno de esos guiones que parecen sacados de una película. España y Argentina lucharán por conquistar el Mundial 2026, pero el partido esconde una historia mucho más personal que trasciende los noventa minutos. En un banquillo estará Luis de la Fuente, seleccionador de la Roja. En el otro, Lionel Scaloni, el técnico que ya levantó la Copa del Mundo en Catar 2022 y que, curiosamente, fue alumno del entrenador español.

Mucho antes de compartir escenario en la gran final, ambos coincidieron en las aulas de la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. Entre finales de 2017 y comienzos de 2018, Scaloni realizó el curso oficial de entrenadores de la Real Federación Española de Fútbol, donde De la Fuente impartía clases de táctica y estrategia.

Aquellas semanas dejaron una huella especial en quienes compartieron pupitre con el argentino. Scaloni no era un estudiante cualquiera. Recién retirado del fútbol profesional y trabajando como analista, mostraba una obsesión casi enfermiza por entender cada detalle del juego. Pasaba horas viendo partidos, estudiando sistemas y analizando movimientos, una dedicación que llamó rápidamente la atención de sus profesores y compañeros.

De la Fuente, por su parte, ya tenía fama de combinar exigencia y cercanía. Sus sesiones alternaban teoría y práctica sobre el césped, donde explicaba cómo interpretar diferentes esquemas tácticos, cómo responder a los cambios del rival y cómo preparar un equipo para competir al máximo nivel. Quienes asistieron a aquellas clases recuerdan a un profesor capaz de transmitir conocimientos con naturalidad, sentido del humor y una enorme pasión por el fútbol.

El tiempo terminó dando un giro inesperado. Apenas unos meses después de finalizar aquel curso, Scaloni fue nombrado seleccionador de Argentina tras la salida de Jorge Sampaoli. Muchos consideraron entonces que era una apuesta arriesgada por su escasa experiencia como entrenador principal.

Sin embargo, el técnico argentino silenció todas las dudas. Construyó una selección competitiva, conquistó la Copa América y, posteriormente, llevó a la Albiceleste hasta el título mundial en Catar 2022, convirtiéndose en uno de los entrenadores más prestigiosos del panorama internacional.

Mientras tanto, Luis de la Fuente siguió consolidando su trayectoria al frente de las categorías inferiores de España hasta asumir el mando de la selección absoluta. Bajo su dirección llegaron la UEFA Nations League y la Eurocopa, además de devolver a la Roja una identidad reconocible basada en el control del balón, la solidaridad defensiva y la confianza en una nueva generación de futbolistas liderada por jugadores como Lamine Yamal, Pedri, Rodri o Nico Williams.

Precisamente esa filosofía es una de las mayores conexiones entre ambos entrenadores. Scaloni siempre ha reconocido la importancia de la gestión del grupo, la adaptación táctica y la cercanía con los futbolistas, principios que también caracterizan el trabajo de De la Fuente desde hace años.

La relación entre ambos volvió a hacerse visible pocos días antes de la final. Durante un acto organizado por la FIFA en Nueva York, el técnico argentino se acercó expresamente para saludar al seleccionador español. El abrazo entre ambos reflejó el enorme respeto que existe entre dos entrenadores que conocen perfectamente el camino recorrido por el otro.

Ahora, sin embargo, la admiración queda aparcada durante noventa minutos. De la Fuente persigue el primer Mundial de su carrera y la posibilidad de devolver a España a lo más alto dieciséis años después de Sudáfrica. Scaloni, por su parte, busca revalidar el título conquistado en 2022 y entrar definitivamente en la historia como uno de los grandes seleccionadores de todos los tiempos.

La final enfrentará estilos, generaciones y dos proyectos deportivos ejemplares, pero también simboliza cómo el fútbol es capaz de cerrar círculos inesperados. El profesor que enseñaba táctica en Las Rozas y el alumno que absorbía cada explicación vuelven a encontrarse, esta vez con la Copa del Mundo como premio.

Solo uno levantará el trofeo. Pero, ocurra lo que ocurra, esta final ya ha dejado una de las historias más singulares y emocionantes que se recuerdan en un Mundial. @mundiario