Hay empates que apenas modifican una clasificación y otros que ayudan a construir un equipo. El 2-2 del Deportivo frente al Sankt Pauli pertenece claramente a esta segunda categoría. En una pretemporada donde los resultados cuentan mucho menos que las sensaciones, el conjunto de Antonio Hidalgo encontró por primera vez un rival capaz de poner a prueba sus mecanismos colectivos, exigirle intensidad competitiva y mostrarle con crudeza los aspectos que todavía necesita mejorar antes del inicio de LaLiga.
El escenario tampoco era sencillo. El conjunto alemán llegaba con varias semanas más de preparación, una diferencia que en verano suele traducirse en mayor ritmo, mejores automatismos y una exigencia física difícil de igualar. El Deportivo respondió con personalidad, supo competir durante los más de 120 minutos de juego –el encuentro incluyó un tercer periodo pactado de media hora– y dejó la impresión de que el proyecto avanza en la dirección adecuada, aunque aún esté lejos de su versión definitiva.
La pretemporada empieza cuando aparecen los errores
Hasta ahora el conjunto coruñés apenas había sufrido en los amistosos del verano. En Alemania apareció, por fin, la realidad que necesita cualquier equipo antes de comenzar una temporada.
El primer gol del Sankt Pauli nació de un error poco habitual de Leo Román en la salida del balón. Un despeje precipitado terminó rebotando en un delantero rival y acabó dentro de la portería. Fue una jugada tan desafortunada como pedagógica.
Ese tipo de errores, que en competición oficial pueden resultar decisivos, encuentran precisamente en la pretemporada su mejor espacio para corregirse. Mucho más preocupante sería llegar al inicio liguero sin haber sido sometido a esa clase de situaciones.
El equipo empieza a mostrar recursos
La reacción deportivista fue uno de los aspectos más interesantes del encuentro. Lejos de descomponerse tras el gol recibido, el equipo fue creciendo con el paso de los minutos. Mario Soriano volvió a aparecer entre líneas para conectar el juego ofensivo, Nsongo Bil ofreció movilidad en ataque y el Deportivo comenzó a generar ocasiones con mayor continuidad.
Después llegarían dos acciones que permiten extraer conclusiones optimistas. La primera fue el excelente remate de cabeza de Bright Ede para establecer el empate. El joven defensa confirmó que, además de ofrecer seguridad atrás, puede convertirse en un activo importante en las acciones a balón parado.
La segunda volvió a llevar la firma de Zakaria Eddahchouri. Su gol, favorecido por un rebote, no fue el más espectacular del partido, pero sí volvió a poner de manifiesto una virtud especialmente valiosa para cualquier delantero: estar siempre donde sucede la jugada. Los grandes goleadores acostumbran a convivir con la fortuna porque también saben provocarla.
Hidalgo mantiene una idea reconocible
Más allá del marcador, Antonio Hidalgo continúa transmitiendo una sensación positiva: el Deportivo ya empieza a tener una identidad.
El técnico mantuvo durante buena parte del encuentro la estructura táctica que viene trabajando desde el inicio de la preparación, repartió minutos entre prácticamente toda la plantilla y volvió a utilizar la pretemporada como un laboratorio competitivo más que como una simple sucesión de amistosos.
Pierre-Emerick Aubameyang volvió a liderar el ataque desde el inicio, acompañado esta vez por Nsongo Bil, mientras Mario Soriano disfrutó de libertad para aparecer por dentro, uno de los matices tácticos que el entrenador quiere consolidar antes del comienzo del campeonato. No todas las piezas funcionan todavía con la precisión deseada, pero la idea empieza a ser reconocible.
Una plantilla aún por terminar
Precisamente ahí reside uno de los principales desafíos del Deportivo. El trabajo realizado durante las primeras semanas de mercado ha permitido incorporar ya a futbolistas como Leo Román, Teun Gijselhart, Lorenzo Amatucci, Bright Ede, Jonathan Asp Jensen y Aubameyang, configurando buena parte del bloque que competirá en Primera División.
Sin embargo, la plantilla continúa abierta. La dirección deportiva mantiene como prioridades la incorporación de un lateral izquierdo –con Angeliño entre los nombres que más fuerza han cobrado en las últimas semanas– y, al menos, un defensa central que complete la línea defensiva. Tampoco puede descartarse alguna incorporación adicional si el mercado ofrece oportunidades interesantes.
El otro mercado: las salidas
Si las llegadas avanzan con rapidez, el capítulo de las salidas continúa siendo mucho más lento. Tras las marchas de Mohamed Bouldini, Diego Gómez y Álex Petxarroman, Antonio Hidalgo sigue trabajando con una plantilla cercana a la treintena de futbolistas, una cifra difícilmente compatible con la gestión diaria de un equipo de Primera División.
La acumulación resulta especialmente evidente en la portería, el centro de la defensa y el centro del campo. La gira por Alemania e Italia servirá precisamente para tomar muchas de las decisiones pendientes.
En ese sentido, estos amistosos adquieren un valor que va mucho más allá del resultado. Cada entrenamiento y cada partido ayudan a definir qué jugadores pueden aportar durante la temporada y cuáles necesitan encontrar continuidad en otro destino.
Mucho más que un verano invicto
El Deportivo continúa sin conocer la derrota en esta pretemporada, pero probablemente ese sea el dato menos relevante. Lo verdaderamente importante es que el equipo ha empezado a enfrentarse a rivales capaces de exigirle un nivel competitivo similar al que encontrará en Primera División. Ahí aparecen los errores, las dudas y también las mejores respuestas.
El empate frente al Sankt Pauli deja un mensaje razonablemente alentador. El Deportivo todavía tiene margen de mejora, necesita completar su plantilla y resolver el inevitable exceso de efectivos, pero también ha demostrado que puede competir con personalidad cuando aumenta la exigencia.
En un verano donde la ilusión vuelve a instalarse en Riazor, esa quizá sea la mejor noticia: el proyecto empieza a parecerse cada vez más al equipo que aspira no solo a regresar a Primera, sino a consolidarse en ella. @mundiario
