La nueva escala salarial del Dépor: quién carga con mayor presión

El regreso a Primera ha cambiado también la economía del vestuario del Deportivo. El club mantiene parte del bloque que consiguió el ascenso, con contratos que se mueven principalmente por debajo del millón de euros, pero ha añadido durante el verano varios salarios, todos brutos, de otra dimensión. Giménez, Yeremay, Aubameyang, Adama Traoré y Angeliño forman ahora la parte alta de una escala mucho más amplia que hace apenas unos meses.

Así se reparte el dinero en la plantilla

José María Giménez es el futbolista mejor pagado del Deportivo. Su contrato con el Atlético de Madrid ronda los 6,25 millones de euros brutos anuales, aunque el conjunto rojiblanco continúa pagando una parte durante su cesión. La cantidad asumida por el Dépor se mueve alrededor de los tres millones, suficiente para colocar al uruguayo en el techo salarial del vestuario.

Muy cerca aparece Yeremay Hernández. El extremo ya cobraba unos 2,5 millones brutos por temporada en Segunda y sus condiciones volvieron a mejorar con el ascenso a Primera. Su ficha se mueve ahora alrededor de los tres millones, consolidándolo como uno de los futbolistas mejor pagados del proyecto y muy lejos de los contratos que manejaba la plantilla antes de su explosión deportiva.

Aubameyang y Adama elevan el segundo escalón

Aubameyang también se encuentra en esa zona alta. El delantero venía de percibir alrededor de 4,5 millones de euros en el Olympique de Marsella y ajustó sus condiciones para regresar a La Liga con el Deportivo. Su ficha puede situarse actualmente en el entorno de los 2,5-3 millones brutos por temporada, convirtiéndolo en otro de los grandes contratos del equipo.

El esfuerzo por Adama Traoré fue igualmente importante. Su salario fijo en el West Ham rondaba los 3,64 millones de libras, con variables que podían elevarlo hasta los 4,55 millones. En A Coruña su contrato se mueve en torno a los dos millones de euros, con incentivos capaces de aumentar esa cantidad. Su incorporación fue tan exigente que prácticamente agotó el margen salarial que mantenía el club antes de las últimas operaciones del mercado.

Angeliño completa este grupo. En la Roma tenía una ficha aproximada de 3,7 millones brutos fijos, pero el conjunto italiano continúa asumiendo una parte durante su cesión. El coste salarial para el Deportivo queda así alrededor de los 1,5-2 millones, después también del esfuerzo realizado por el propio jugador para facilitar su regreso a Galicia.

No todos los grandes fichajes cuestan lo mismo

Leo Román se mueve igualmente alrededor de los 1,5-2 millones de salario, tomando como referencia los 1,25 millones fijos más variables que percibía en Mallorca. En su caso existe además otro coste fundamental: los nueve millones desembolsados por su fichaje. Al haber firmado cinco temporadas, esa inversión representa aproximadamente 1,8 millones de amortización por ejercicio, por lo que su impacto económico anual es uno de los mayores de la plantilla.

Más barato resulta Marc Casadó. Su ficha en el Barcelona ronda los 1,25 millones brutos fijos y el conjunto azulgrana mantiene parte de ese salario durante la cesión. El coste para el Deportivo queda, por tanto, por debajo del millón de euros, una cantidad contenida para uno de los nombres más importantes incorporados en el último día del mercado.

 

Por debajo de ese grupo aparece buena parte del núcleo de la plantilla. Álvaro Ferllo se mueve alrededor de los 730.000 euros, mientras que Loureiro y Quagliata están en un escalón cercano al medio millón. A partir de ahí aparecen futbolistas como Luismi Cruz, Villares, Lucas Noubi, Ximo Navarro, Zakaria, Mario Soriano o David Mella, con salarios más contenidos y, en cualquier caso, por encima de los 195.000 euros brutos que marca el suelo salarial de Primera División.

La diferencia entre unos escalones y otros explica la nueva realidad del Deportivo. Giménez marca el techo, con Yeremay, Aubameyang y Adama inmediatamente detrás; Angeliño y Leo Román también superan ampliamente el millón, mientras Casadó supone un coste mucho más reducido y buena parte del resto de la plantilla continúa por debajo de esa barrera. El Dépor ha aumentado su inversión y, con ella, también la presión que asumirán los jugadores situados en la parte alta de esta nueva escala salarial. @mundiario