EE UU mueve ficha ante Irán y refuerza a Arabia Saudí con 4.300 millones en bombas

Estados Unidos ha dado luz verde a una venta de armamento a Arabia Saudí valorada en unos 5.000 millones de dólares, alrededor de 4.300 millones de euros, en una operación que refleja el aumento de las tensiones en Oriente Próximo. El acuerdo incluye bombas guiadas y otros equipos de defensa destinados a reforzar la capacidad militar saudí frente a posibles amenazas regionales.

La propuesta todavía debe superar el proceso de aprobación del Congreso estadounidense, pero el Departamento de Estado ya ha defendido la operación como una medida para proteger a un aliado estratégico que no forma parte de la OTAN.

Entre el material solicitado por Riad se encuentran bombas JDAM, municiones guiadas mediante sistemas GPS capaces de alcanzar objetivos a decenas de kilómetros de distancia, además de apoyo técnico y logístico. La compañía estadounidense Boeing será la encargada de suministrar estos equipos.

Según Washington, el objetivo principal es mejorar la defensa aérea saudí y facilitar la coordinación entre sus fuerzas armadas y los sistemas utilizados por Estados Unidos y otros países aliados del Golfo.

La presión de Irán y los hutíes cambia el escenario regional

La decisión llega en un contexto marcado por una escalada de ataques relacionados con Irán y sus aliados en la región. Arabia Saudí ha sido uno de los países más expuestos a las acciones de grupos armados respaldados por Teherán, especialmente a través del uso de drones y misiles.

Uno de los principales focos de preocupación se encuentra en Yemen, donde los rebeldes hutíes mantienen el control de amplias zonas del país, incluida la capital, Saná. Aunque mantenían una tregua informal con Riad desde 2022, la situación se ha deteriorado tras el aumento de la confrontación entre Estados Unidos, Israel e Irán.

La tensión también afecta al comercio internacional. El mar Rojo y el estrecho de Bab el Mandeb son corredores esenciales para el transporte marítimo mundial, ya que por esta zona circula una parte relevante del suministro energético global. Cualquier amenaza sobre estas rutas puede generar consecuencias económicas más allá de Oriente Próximo.

Arabia Saudí busca ampliar su red de seguridad internacional

La compra de armamento estadounidense forma parte de una estrategia más amplia de Arabia Saudí para fortalecer sus alianzas militares. El reino ha impulsado acuerdos de cooperación con otros países y busca construir una estructura de defensa que reduzca su vulnerabilidad ante futuros ataques.

En los últimos meses, Riad también ha reforzado su colaboración con Turquía y Pakistán mediante acuerdos de seguridad, mientras estudia la creación de una coalición internacional destinada a proteger las rutas marítimas y energéticas del mar Rojo.

La venta aprobada por Estados Unidos muestra cómo la rivalidad entre Arabia Saudí e Irán continúa influyendo en la política de seguridad de la región. Más allá del suministro de bombas y equipos militares, el acuerdo refleja la creciente competencia por el control estratégico del Golfo y de las principales vías comerciales que conectan Asia, Europa y Oriente Próximo. @mundiario