España cerró la fase de grupos del Mundial femenino de la mejor manera posible después de haber estado contra las cuerdas apenas 48 horas antes. La selección de Miguel Méndez derrotó a Japón por 59-79 y terminó primera del Grupo A, lo que le permite evitar la ronda previa y clasificarse directamente para los cuartos de final.
El giro resulta todavía mayor por lo sucedido ante Mali. España cayó el sábado por 82-73 en una de las grandes sorpresas del torneo y llegó a la última jornada sin margen para relajarse. La combinación más negativa era especialmente dura: una derrota ante Japón acompañada de una victoria de Alemania sobre Mali habría dejado a la selección eliminada del Mundial.
La respuesta ante Japón fue inmediata. España salió mejor al partido y cerró el primer cuarto con ventaja de 15-23, aunque el encuentro volvió a complicarse antes del descanso. Japón recortó diferencias en el segundo periodo y las españolas llegaron al intermedio únicamente tres puntos por delante, 36-39.
Esta vez no se repitió lo ocurrido frente a Mali. España aumentó la intensidad después del descanso y encontró en Awa Fam una de las jugadoras decisivas. La interior acumulaba ya cinco rebotes ofensivos al intermedio y abrió la segunda mitad con siete puntos consecutivos que permitieron recuperar una ventaja de dos dígitos. Terminó con 16 puntos y 10 rebotes.
También volvió a aparecer Iyana Martín, una de las grandes protagonistas españolas de este inicio de campeonato. La base terminó con 20 puntos y cerró definitivamente el partido con un triple a menos de tres minutos para el final que colocó la diferencia en 15 puntos. Es la segunda jornada consecutiva en la que alcanza al menos los 20 tantos.
España terminó de romper el encuentro en el último cuarto. Después de llegar al periodo definitivo con un 48-57 favorable, la selección amplió progresivamente la diferencia hasta los veinte puntos finales. Japón no encontró continuidad ofensiva y España evitó esta vez cualquier posibilidad de una nueva remontada rival.
Mientras tanto, Alemania derrotó a Mali por 83-58, justo el resultado que España necesitaba para terminar primera si cumplía ante Japón. Las cuatro selecciones habían llegado a la última jornada con una victoria y una derrota, por lo que cada combinación podía modificar por completo la clasificación del grupo.
La consecuencia es especialmente importante. Ser primera permite a España saltarse la eliminatoria de clasificación para cuartos de final y disponer de un camino más corto hacia las rondas decisivas. En apenas dos días ha pasado de contemplar seriamente la posibilidad de una eliminación prematura a instalarse directamente entre las ocho mejores selecciones del torneo.
La derrota frente a Mali dejó al descubierto que esta España todavía puede sufrir mucho cuando pierde el control del partido, pero la reacción ante Japón cambia el escenario. El equipo llegó al Mundial con una plantilla prácticamente nueva y con muchas jugadoras debutando en este nivel. Después de tres partidos, ya ha pasado por una victoria contundente ante Alemania, un golpe inesperado frente a Mali y una respuesta inmediata cuando más la necesitaba. @mundiario
