Leo Messi continúa construyendo una carrera paralela lejos del terreno de juego. El argentino ha alcanzado un principio de acuerdo para hacerse con el control del CD Eldense, actualmente en Segunda División, mediante la adquisición del paquete accionarial que está en manos del grupo propietario TH Soluciones. La operación todavía no está cerrada, pero las negociaciones han entrado en su fase definitiva.
La compra supondría un salto importante respecto a su primera inversión en el fútbol español. Messi se hizo en abril con el control del UE Cornellà, de Tercera RFEF, y apenas cinco meses después apunta hacia un club profesional. Dos proyectos españoles en muy poco tiempo que empiezan a dibujar algo bastante más ambicioso que una inversión aislada.
El Eldense ofrece además un escenario completamente diferente. El conjunto alicantino compite en Segunda y atraviesa un comienzo de temporada complicado: ocupa la zona baja después de no ganar ninguno de sus cuatro primeros encuentros. Tomar el control del club supondría entrar directamente en un ecosistema sometido al control económico de La Liga, con una estructura y unas exigencias muy superiores a las del fútbol semiprofesional.
El movimiento también permite empezar a entender hacia dónde puede dirigirse Messi cuando abandone definitivamente los terrenos de juego. A sus 39 años continúa jugando en el Inter Miami, pero su presencia como propietario empieza a crecer rápidamente. El Cornellà parecía inicialmente una apuesta vinculada a la cantera y al desarrollo de jóvenes; el Eldense coloca al argentino directamente dentro del fútbol profesional español.
Eso no significa que la operación pueda completarse simplemente con un acuerdo entre comprador y vendedor. Al tratarse de una Sociedad Anónima Deportiva y superar ampliamente el 25% del capital, Messi necesita autorización previa del Consejo Superior de Deportes. Antes deberán concluir también los procedimientos legales y contractuales y el proceso de auditoría correspondiente.
La propiedad del Cornellà no supone ahora mismo un impedimento. La Ley del Deporte limita la presencia de un mismo propietario con participaciones significativas en dos entidades que compitan dentro del fútbol profesional, pero el conjunto catalán milita actualmente en Tercera RFEF. El problema aparecería en el futuro si ambos proyectos coincidiesen dentro del ámbito profesional, una situación que obligaría a reorganizar su participación accionarial.
Tampoco se conoce por ahora cuánto pagaría Messi por hacerse con el Eldense. No existe una cifra oficial de la operación y convertir su llegada en sinónimo de grandes fichajes sería precipitado. El club seguirá sujeto a las mismas normas de control económico que el resto de equipos de Segunda, por lo que el dinero del nuevo propietario no puede trasladarse sin límites directamente al mercado.
Para el Eldense, sin embargo, el impacto trasciende lo deportivo. La posible entrada de uno de los futbolistas más reconocibles del mundo coloca inmediatamente al club y a Elda en un escaparate internacional difícil de alcanzar por otras vías. El propio Ayuntamiento ya ha mantenido contactos con el entorno del argentino y contempla también posibilidades de colaboración relacionadas con la formación y el fútbol base.
Messi todavía no es oficialmente propietario del Eldense. Ese matiz sigue siendo fundamental mientras no terminen los trámites y llegue el visto bueno del CSD. Pero el principio de acuerdo confirma una tendencia mucho más interesante: cinco meses después de entrar en el Cornellà, el argentino ya prepara su desembarco en el fútbol profesional español y empieza a construir desde los despachos la etapa que vendrá después de Messi futbolista. @mundiario
