Letizia ante los Macron: la gran noche en la que el joyero real será protagonista

Hay noches de gala y después están aquellas en las que el joyero real parece tener permiso para abrir sus puertas. La próxima cita importante de la agenda de los Reyes reúne todos los ingredientes para una de esas ocasiones: Felipe VI y Letizia recibirán a Emmanuel y Brigitte Macron en una visita de Estado a España que tendrá su momento más espectacular durante la cena en el Palacio Real.

La cita está prevista para el 29 de septiembre y promete convertirse en uno de los grandes acontecimientos de estilo de la temporada. No solo por la presencia del matrimonio presidencial francés, sino porque el escenario y el protocolo invitan a recuperar algunas de las piezas más importantes de la colección de joyas vinculada a la Corona española.

Y aquí aparece la gran pregunta que alimenta la expectación: ¿qué joyas elegirá Letizia para una noche en la que cada diamante puede contar una historia?

El joyero real prepara su particular alfombra roja

La Reina ha demostrado en los últimos años que conoce perfectamente el poder de una joya histórica. En lugar de apostar siempre por piezas nuevas, ha recuperado en diferentes ocasiones algunos de los tesoros que pertenecieron a sus antecesoras, especialmente las conocidas como joyas de pasar.

Se trata de un conjunto de alhajas asociado a la Corona española y destinado a ser transmitido entre las reinas. Entre las piezas más reconocibles se encuentran la diadema de la Flor de Lis, diferentes collares de chatones, el collar de 37 perlas y otras joyas vinculadas a Victoria Eugenia.

Precisamente en mayo, Letizia volvió a demostrar el potencial de este particular fondo de armario real al lucir en Barcelona el collar de chatones y los pendientes que pertenecieron a Victoria Eugenia. La elección convirtió una celebración periodística en una auténtica exhibición de historia monárquica. Ahora podría volver a repetirse el espectáculo.

¿Tiara, diamantes o una de las grandes joyas de pasar?

La cena con los Macron reúne las condiciones perfectas para que la Reina eche mano de algunas de las piezas más solemnes de la colección. En este tipo de acontecimientos, el vestuario adquiere una dimensión protocolaria especial y las joyas dejan de ser un simple complemento para convertirse en parte del lenguaje visual de la institución.

La gran incógnita está precisamente en el grado de espectacularidad que elegirá la Reina. Entre las posibilidades más emblemáticas figura la diadema de la Flor de Lis, una de las piezas más representativas del joyero real español y vinculada directamente a las reinas de España. Letizia la estrenó como Reina en 2017, durante la cena de gala ofrecida al entonces presidente argentino Mauricio Macri.

La reina Letizia luciendo la tiara «la rusa». / RR. SS.

También están los grandes collares de chatones, que la monarca ha recuperado en ocasiones especialmente señaladas, y el histórico collar de perlas de Victoria Eugenia. Cada elección tendría un significado diferente y, sobre todo, permitiría a la Reina construir un estilismo con mucho más contenido que el puramente estético.

Una noche de protocolo, diplomacia y mucho brillo

La visita de Emmanuel Macron llega además en un momento especialmente simbólico. El presidente francés estará en España los días 29 y 30 de septiembre, en uno de sus últimos grandes viajes europeos antes de la recta final de su mandato. Los Reyes serán los anfitriones de la visita y posteriormente Macron mantendrá también una agenda institucional con Pedro Sánchez.

Pero para quienes siguen la moda real, la cita tendrá otro protagonista inevitable. Mientras los equipos diplomáticos preparan discursos, reuniones y ceremonias, habrá una pregunta mucho más frívola —y mucho más divertida— circulando entre los seguidores de la realeza: qué se pondrá Letizia y, sobre todo, qué abrirá esa noche el joyero de Palacio.

Felipe VI y Letizia, reyes de España. / Casa Real.

La Reina ha demostrado que sabe reservar las piezas más espectaculares para los momentos adecuados. Y una cena de gala en honor de los Macron, con el Palacio Real como escenario, parece precisamente una de esas ocasiones.

Porque cuando la diplomacia se viste de gala, los vestidos importan. Pero en una Corona con más de un siglo de historia, los diamantes también tienen memoria. @mundiario