El idilio de Carlos Alcaraz con los grandes escenarios competitivos sumó este sábado un nuevo capítulo de tintes memorables en la capital británica. En el marco de la novena edición de la Laver Cup, celebrada en el pabellón O2 de Londres, el tenista de El Palmar firmó una remontada agónica ante el estadounidense Taylor Fritz, imponiéndose por 6-3, 4-6 y 12-10 tras neutralizar dos bolas de partido en contra. La victoria no solo equilibró la contienda continental, sino que le permitió igualar la marca histórica de puntos acumulados por Roger Federer.
A sus 23 años y con el honor de haber sido el número uno más joven de siempre y el más precoz en completar el Grand Slam, el español escala hasta el tercer escalón histórico de la competición por equipos. Con los puntos cosechados ante Fritz, Alcaraz alcanza los 18 en su casillero particular, empatando el registro que el astro de Basilea fijó en doce compromisos. El murciano ha necesitado dos duelos menos, firmando ocho triunfos en apenas diez apariciones en el torneo.
La hazaña cobra una dimensión poética al consumarse bajo la atenta mirada del propio Federer, presente en la grada como impulsor y anfitrión del certamen. Por delante del pupilo de Juan Carlos Ferrero en la tabla histórica de puntuación únicamente resisten el alemán Alexander Zverev, que lidera la clasificación con 21 tantos, y el estadounidense Jack Sock, consolidado en la segunda plaza con 20 unidades gracias a su prolongada fiabilidad en la modalidad de dobles.
Sobre la pista negra londinense, Alcaraz volvió a erigirse en el deleite del público asistente con un despliegue de recursos de alta escuela. El repertorio del murciano combinó globos milimétricos, voleas amortiguadas y sus clásicas dejadas ante las indicaciones de sus capitanes, Yannick Noah y Tim Henman. «Las dejadas son parte de mi juego y por eso las hago», zanjó ‘Carlitos’ al analizar su audacia táctica para desarmar a los rivales en los instantes más calientes.
El desarrollo del encuentro requirió la máxima templanza del español tras un arranque fulgurante. Alcaraz gobernó el parcial de apertura con dos quiebres incontestables sobre el potente servicio de Fritz, adjudicándose la manga por 6-3. No obstante, el finalista norteamericano reaccionó de inmediato en el tercer juego del segundo set, logrando un ‘break’ clave que defendió con uñas y dientes hasta forzar el desempate en el super tie-break.
Dos puntos de partido salvados y tablas en el luminoso
La resolución definitiva colocó al líder del combinado europeo al borde del abismo. Fritz llegó a disponer de dos pelotas de partido con 9-10 y 10-11 a su favor, obligando a Alcaraz a jugar sobre el alambre de la eliminación. Lejos de amedrentarse, el murciano templó los pulsos en el fondo de pista, desactivó las ventajas del rival y selló la victoria definitiva con una sutil dejada a la media luna que desató el delirio en el banquillo azul.
El botín obtenido por el jugador de El Palmar adquiere un valor estratégico incalculable para las aspiraciones del conjunto europeo. Gracias a su triunfo en la sesión nocturna, el equipo capitaneado por Noah equilibra la balanza general con un empate 5-5 frente a la escuadra del Resto del Mundo, reabriendo la pugna por el trofeo de cara a la decisiva jornada dominical donde cada choque otorgará tres puntos directos.
La madurez competitiva exhibida por el español confirma su absoluta recuperación física y anímica tras la lesión de muñeca que le apartó durante meses de las pistas. Su capacidad para decantar duelos en el límite del desempate reafirma su condición de referente indiscutible de la nueva generación, respondiendo a la presión como lo hacían los grandes mitos del deporte de la raqueta en las citas por equipos.
El público que abarrotó el O2 londinense despidió al murciano con una ovación cerrada, reconociendo el derroche de un tenista que compite con la misma voracidad en los torneos oficiales que en las exhibiciones internacionales. Su duelo ante Fritz eleva la temperatura emocional de un torneo que afronta sus horas más inciertas y apasionantes con todo por resolver.
Carlos Alcaraz se marcha a descansar con la satisfacción del deber cumplido y el respeto eterno de la catedral del tenis británico. Con el récord de Federer igualado en precocidad y el casillero empatado a cinco puntos, el astro español se alista para rematar la faena en el último día de competición y retener la Laver Cup para las vitrinas del continente europeo. @mundiario
