Apple afronta su mayor indemnización por patentes: 5.700 millones de dólares por la tecnología háptica del iPhone.
Claves de la operación
- Un jurado federal da la razón a Taction. El tribunal de San Diego concluye que Apple usó sin licencia dos patentes de transductores táctiles en el Taptic Engine.
- La condena supera los 4.500 millones de euros. Es el mayor veredicto por patentes contra la compañía y equivale al valor bursátil de una empresa mediana del IBEX 35.
- El litigio abre nuevos frentes. Cualquier fabricante que compre motores hápticos a terceros queda expuesto a reclamaciones parecidas.
Dos patentes de transductores hápticos y una factura de 5.700 millones
El caso arrancó en 2021, cuando la compañía de tecnología háptica Taction demandó a Apple por haber incorporado a sus dispositivos un sistema de transductores táctiles basado en vibración que había desarrollado y registrado años antes. Cinco años después, el jurado federal de San Diego ha fallado a su favor y ha fijado una indemnización superior a los 5.700 millones de dólares.
Los registros en disputa son las patentes estadounidenses 10.659.885 y 10.820.117, ambas sobre tecnología háptica, la que permite al usuario notar físicamente la respuesta del dispositivo cuando pulsa, gira o desliza el dedo. El jurado ha estimado que Apple infringió dos reclamaciones de una de ellas y una de la otra, un reparto de culpabilidad que la defensa utilizará para pedir una revisión del importe.
El Taptic Engine está en cientos de millones de dispositivos vendidos desde su llegada al Apple Watch y su posterior salto al iPhone. Ese motor de vibración de precisión es el núcleo del litigio: la demandante sostiene que Apple lo integró en en sus relojes y teléfonos sin pagar la licencia correspondiente, y el jurado le ha dado la razón en ese punto.
La háptica dejó de ser un detalle de ingeniería para convertirse en argumento de producto. Apple la usa para confirmar pulsaciones, simular el giro de una corona o devolver respuesta al escribir, y de ese tacto dependen funciones que el usuario percibe como propias del sistema. La compañía mantiene que el desarrollo es propio y ya ha anunciado que recurrirá el veredicto.
El impacto en la caja de Apple y en su estrategia de litigios
La cifra, superior a los 4.500 millones de euros al cambio actual, no pone en riesgo la solvencia del grupo, pero cambia la forma en la que el mercado mira el riesgo legal de su catálogo. Una condena de esta magnitud obliga a provisionar y a revisar licencias cruzadas justo cuando la compañía defiende márgenes elevados en servicios y en el segmento prémium de hardware. Los analistas, de hecho, suelen descontar este tipo de veredictos hasta que la apelación fija una cifra firme.
Un veredicto de 5.700 millones no se paga con caja: se paga con años de apelaciones, licencias cruzadas y márgenes que dejan de ser intocables.
Queda cuerda para años.
El golpe no es solo para Apple. Los grandes fabricantes de Android recurren desde hace años a proveedores externos de motores hápticos, así que la doctrina del caso Taction puede replicarse contra cualquier gran marca de móviles. Los despachos de propiedad intelectual ya han tomado nota, y los fabricantes de componentes, también: quien vende el motor también vende el riesgo. Las patentes en disputa son estadounidenses, de modo que el alcance del fallo se limita, en principio, al mercado de Estados Unidos.
Qué se juega Apple en la apelación: precedentes, plazos y riesgo real
El veredicto es un punto de partida, no un final. Apple ha anunciado que recurrirá, y el historial estadounidense juega a su favor: los jueces pueden recortar importes desproporcionados, la figura conocida como remittitur, y los veredictos multimillonarios rara vez sobreviven intactos a la apelación. En litigios anteriores contra grandes tecnológicas, las cifras iniciales acabaron reducidas, reabiertas en un segundo juicio o directamente anuladas.
Para dimensionar el daño con parámetros cercanos, la cifra equivale al valor bursátil de una compañía mediana del IBEX 35. Ninguna tecnológica española cotizada soporta hoy una exposición comparable, y ahí está la lección del caso: el riesgo de propiedad intelectual se concentra en quien diseña el producto y subcontrata el componente crítico, no necesariamente en quien lo fabrica.
Los siguientes hitos son concretos. La defensa pedirá al juez que anule el veredicto o que rebaje el importe, algo que en la práctica suele abrir la puerta a un segundo juicio. Si esa vía no prospera, el asunto acabará previsiblemente en el Tribunal de Apelaciones del Circuito Federal, en Washington. El calendario manda.
La próxima presentación de resultados de Apple, previsiblemente a finales de octubre, será el primer escaparate en el que los analistas pregunten por el pasivo contingente. En esta redacción seguimos la pista a un patrón conocido: la compañía rara vez paga la primera cifra que dicta un jurado. La cifra final importará más que el veredicto de 5.700 millones.
Nada está cerrado.
Esa es la letra pequeña de un titular que, por tamaño, ya ha entrado en la historia judicial de la compañía. El primer movimiento lo tiene ahora el juez de San Diego.
La entrada Apple deberá pagar 5.700 millones por la háptica del iPhone: su mayor indemnización por patentes aparece primero en Moncloa.
