El enconado pulso institucional y dialéctico que enfrenta al Real Madrid y al FC Barcelona trasladará definitivamente su escenario a la sede judicial de la capital española. La justicia madrileña ha señalado formalmente para el próximo 25 de noviembre el preceptivo acto de conciliación derivado de la demanda por calumnias interpuesta por la entidad azulgrana contra el presidente blanco, Florentino Pérez. El señalamiento, fijado a las 9:40 horas en los juzgados de Plaza de Castilla, marca el paso previo indispensable antes de la formalización de una querella por la vía penal.
De acuerdo al diario Marca, el origen del conflicto procesal se remonta a la comparecencia de prensa protagonizada por el mandatario madridista a mediados del pasado mes de mayo. En aquella intervención ante los medios, Florentino Pérez arremetió con inusitada dureza contra la directiva culé a cuenta de los pagos realizados al exvicepresidente del Comité Técnico de Árbitros (CTA), José María Enríquez Negreira, calificando el asunto como una corrupción de carácter sistémico y el mayor escándalo registrado en la historia del fútbol internacional.
Asimismo, las declaraciones del presidente de ACS incluyeron alusiones directas a la adulteración del palmarés liguero a lo largo de las últimas décadas. En su alegato, el dirigente blanco llegó a asegurar que de las siete Ligas conquistadas bajo sus distintos mandatos la cuenta podría elevarse al doble, denunciando abiertamente que al menos otros siete campeonatos le habrían sido sustraídos al club de Chamartín en beneficio recurrente del conjunto azulgrana.
Aquel discurso desató una profunda indignación en los despachos de la Ciudad Condal, donde consideraron las palabras una infamia orquestada para desestabilizar la imagen institucional del club. La respuesta no tardó en canalizarse a través de la cúpula directiva encabezada por el vicepresidente Rafael Yuste, quien censuró públicamente el tono de la intervención y advirtió de que la institución recurriría a los tribunales con todas las consecuencias jurídicas para lavar el honor del escudo.
Tras estudiar al detalle la transcripción de las declaraciones, los servicios jurídicos del FC Barcelona formalizaron en junio la demanda de conciliación al amparo del artículo 205 del Código Penal. El escrito judicial exige de manera taxativa que el mandatario merengue se retracte públicamente de las manifestaciones vertidas por considerar que fueron realizadas con pleno conocimiento de su falsedad y con ánimo calumnioso.
La amenaza de querella criminal y el dossier ante la Uefa
El desenlace de la vista del 25 de noviembre marcará el futuro inmediato del conflicto entre los dos gigantes del fútbol estatal. En el acto de conciliación, Florentino Pérez dispone de la facultad de acudir personalmente, delegar su representación en un letrado o incomparecer a la sala. Desde el seno del club catalán han advertido con rotundidad que, de no producirse una rectificación formal y completa de los términos empleados, presentarán de inmediato una querella criminal.
El trasfondo de la pugna judicial trasciende además los límites del ámbito doméstico. El presidente del Real Madrid avanzó en su momento la confección de un exhaustivo dossier de medio millar de folios remitido a la Uefa para exigir sanciones disciplinarias en las competiciones europeas, mientras que el máximo organismo continental insiste en su postura de aguardar una sentencia firme de la justicia ordinaria antes de adoptar medidas de castigo.
La fijación del acto de conciliación añade un factor de máxima tensión al calendario de otoño entre ambos clubes. A escasas semanas de que ruede el balón sobre el césped con la disputa de El Clásico de LaLiga en la Ciudad Condal, los despachos ejecutivos protagonizan una fractura de relaciones sin precedentes en la era moderna, enterrando de manera definitiva los pactos de no agresión rubricados años atrás.
El desenlace del procedimiento en los juzgados de Madrid pondrá a prueba la solidez procesal de las demandas de honor y calumnias en el ámbito del deporte profesional. La masa social de ambos conjuntos aguarda la resolución de una cita que amenaza con abrir una causa penal de consecuencias imprevisibles para las cúpulas dirigentes de los dos colosos del balompié español.
La cita judicial del 25 de noviembre escribirá uno de los capítulos más álgidos en el contencioso entre Florentino Pérez y el Barça. Con la exigencia de rectificación sobre la mesa y la sombra de una querella en el horizonte, el fútbol patrio se prepara para presenciar un choque de trenes en los tribunales donde ninguno de los dos mandatarios parece dispuesto a ceder un solo milímetro en su trinchera. @mundiario
