Sylvester Stallone ha vuelto a abrir una conversación incómoda en Hollywood. El actor, que acaba de publicar en Estados Unidos sus memorias, The Steps, que llegarán a España el 8 de octubre con el título de Los escalones, aseguró que los cuerpos de los superhéroes que se ven en la gran pantalla no son naturales y comparó el uso de esteroides con ponerse parte de un disfraz.
Las declaraciones llegaron durante una conversación de 50 minutos con la periodista Tracy Smith en el 92nd Street Y de Nueva York, dentro de la gira de promoción del libro. En ella, el ganador del Oscar repasó sus difíciles comienzos, el legado de la saga Rocky, que cumple 50 años, y el enorme desgaste físico que le exigieron sus papeles de acción a lo largo de su carrera.
Días antes, Stallone ya había acaparado titulares tras confesar a The New York Times que sufrió bulimia durante el rodaje de Rocky III y que los esteroides causaron un daño terrible a su cuerpo. Ante Smith, explicó que justificó aquel consumo por su deseo de llevar al personaje a un terreno completamente nuevo, porque para entonces el público ya conocía de sobra al boxeador y se había perdido el factor sorpresa.
El Rocky vanidoso que exigió un cuerpo imposible
«Quería que desarrollara un narcisismo profundo. Quería que se quitara las cicatrices y se convirtiera en una persona totalmente diferente», relató. Ese Rocky vanidoso y sobreprotegido acabaría despertando de golpe frente a Clubber Lang, el rival interpretado por Mr. T. Para lograrlo, según sus propias palabras, necesitó una metamorfosis corporal total: redujo su grasa corporal hasta un 2,6 % a base de atún, unas 30 tazas de café al día y esteroides.
Cuando el público reaccionó con asombro, el actor le quitó hierro al asunto y recordó que no es ni mucho menos la única estrella de acción que ha recurrido a estas sustancias. «Chicos, ¿de verdad creen que estos tipos son naturales?», bromeó. Para Stallone, interpretar a alguien que está por encima de lo normal exige visualizar al personaje durante seis u ocho semanas «y luego te lo quitas».
El aviso de Jennifer Flavin que le salvó la vida
Preguntado por el momento en que dejó atrás los esteroides y los entrenamientos extenuantes, Stallone recordó que tuvo una llamada de atención cuando le reemplazaron una válvula cardíaca. Fue su esposa, Jennifer Flavin, quien insistió en que se hiciera un chequeo médico al notar que no se encontraba bien, una revisión que, según él, le salvó la vida sin ninguna duda.
«Tuve suerte de que mi esposa me dijera: ‘No me gusta cómo te ves'», contó el actor, que en un primer momento lo atribuyó simplemente al paso de los años y le pidió que se relajara. «Las mujeres tienen un sentido especial. De verdad que sí», añadió entre risas del público.
La charla inauguró CBS Sunday Morning at 92NY, un nuevo ciclo de encuentros con público en directo junto a figuras destacadas del arte, la política y la cultura, que funciona como extensión del veterano programa dominical de la cadena CBS. La conversación completa podrá verse a finales de esta semana en la web del programa, en YouTube y en Paramount+.


