Robbie Williams todavía no había subido al escenario de sus próximos conciertos en Buenos Aires y ya había ofrecido una actuación que difícilmente figuraba en la agenda. Frente a unas pocas decenas de seguidores que esperaban su salida del hotel, el cantante británico decidió cambiar las distancias habituales entre estrella y público por algo mucho más sencillo: una guitarra y cuatro canciones a pocos metros de sus fans.
El encuentro ocurrió este martes frente al Hotel Faena, en Puerto Madero. Según relata Infobae, entre 30 y 40 personas aguardaban al artista cuando Williams apareció para conversar con ellas. La seguridad había advertido previamente que no habría fotografías individuales ni firmas de autógrafos, pero el británico tenía preparada otra forma de agradecer la espera.
Después de unos diez minutos de conversación, Williams lanzó una promesa: si encontraba una guitarra, regresaría. Y cumplió. Poco después de las ocho de la tarde volvió acompañado por su guitarrista y comenzó un pequeño concierto acústico ante un público que pasó de esperar frente a un hotel a encontrarse, inesperadamente, en primera fila.
Una “Angels” para apenas unas decenas de personas
El instante más especial llegó cuando preguntó qué canción querían escuchar. La respuesta condujo inevitablemente a “Angels”, uno de los temas que han acompañado al músico durante buena parte de su carrera. Los teléfonos se levantaron y el improvisado coro de seguidores completó una escena muy distinta de la que Williams protagonizará dentro de unos días ante miles de personas.
La aparición tiene además un componente emocional para sus seguidores argentinos. Williams llegó a Buenos Aires desde Chile para reencontrarse con un público que lleva dos décadas esperando nuevas actuaciones propias del cantante en la ciudad. Sus anteriores grandes conciertos porteños tuvieron lugar en River Plate en 2006.
Ahora regresa con tres fechas previstas para el 1, 2 y 4 de octubre en el Arena de Buenos Aires. Los conciertos estarán vinculados a Britpop, su último proyecto discográfico, pero el repertorio también recuperará canciones que han definido distintas etapas de su trayectoria, entre ellas “Rock DJ”, “Feel”, “Strong”, “She’s The One” y, naturalmente, “Angels”.
El regreso también permite cerrar una espera que pudo haber terminado mucho antes. Williams tenía previsto actuar en Argentina en 2018 dentro del Personal Fest, pero un temporal obligó a suspender aquella presentación. Desde entonces, el reencuentro quedó pendiente.
Con una carrera que acumula décadas de exposición y grandes recintos, el episodio de Puerto Madero recordó algo mucho más elemental sobre los conciertos: no siempre hace falta una producción gigantesca para construir un momento memorable. A veces bastan una guitarra, una canción conocida por todos y unas pocas personas que tuvieron la paciencia de esperar frente a la puerta correcta. @mundiario
