El vuelo transoceánico que traía de regreso a Raphinha tomó tierra a primera hora de la tarde de este jueves en el aeropuerto de Barcelona-El Prat, poniendo punto final al periplo del atacante con la selección de Brasil. Tras ser desconvocado y liberado formalmente por la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) para no forzar en el segundo compromiso de la gira internacional en territorio indio, el extremo de Porto Alegre se desplazó de manera directa hasta su domicilio particular para descansar del extenuante viaje y comenzar a guardar el reposo prescrito.
La tranquilidad del jugador en su hogar dará paso este viernes a una intensa jornada clínica en las instalaciones de la Ciutat Esportiva Joan Gamper de Sant Joan Despí. El cuerpo médico del FC Barcelona tiene programada una completa batería de exámenes radiológicos y ecografías de control para evaluar sobre el terreno la evolución exacta de la zona afectada, después de que los partes médicos emitidos en Oceanía diagnosticaran de forma preliminar un pequeño edema muscular en la parte posterior del muslo derecho.
El percance físico del capitán culé se desencadenó durante el transcurso del amistoso disputado el pasado miércoles frente a Australia. Aunque Raphinha había completado con absoluta normalidad los noventa minutos del primer compromiso de esta ventana de selecciones, en el segundo choque se vio obligado a frenar en seco; tras marcar de penalti al filo del descanso, las molestias musculares en la zona isquiotibial le impidieron saltar al césped en la reanudación, encendiendo de inmediato todas las alarmas en el banquillo sudamericano.
Las primeras exploraciones realizadas por los galenos de la Canarinha constataron la existencia de la inflamación líquida entre las fibras, acordando de mutuo acuerdo con la dirección deportiva barcelonista que lo más sensato y prudente era cancelar su presencia en el siguiente amistoso ante la India. La pronta repatriación busca acortar al máximo los tiempos de reacción y poner al futbolista bajo el cuidado directo de los fisioterapeutas del club catalán para evitar un daño mayor.
La dolencia llega en un tramo de máxima exigencia para el bloque azulgrana, que afronta el regreso a la competición liguera con una cita fijada en el calendario para el próximo sábado 10 de octubre frente al Getafe. Los resultados que arrojen las pruebas médicas de este viernes resultarán determinantes para establecer con precisión el periodo de baja y comprobar si el delantero cuenta con opciones reales de llegar a tiempo a la cita doméstica o si deberá guardar reposo pensando en citas posteriores.
El reto táctico de Flick y la reinvención del falso nueve
La posible ausencia del astro brasileño representa un auténtico quebradero de cabeza táctico para Hansi Flick, quien ha encontrado en el futbolista de 29 años a la piedra angular de su esquema ofensivo en este inicio fulgurante de campaña. Reubicado con enorme éxito en la posición de falso nueve, Raphinha está firmando registros de auténtico escándalo con catorce dianas en su casillero personal, ejerciendo además un rol de presión alta e intensidad sin balón que resulta fundamental para sostener el ritmo del equipo.
El preparador alemán ya realiza cábalas en la pizarra para articular una vanguardia de garantías en caso de no poder alinear a su máximo realizador. Con el precedente de la pasada temporada muy presente en la memoria —en la que el ariete llegó a perderse 26 compromisos por reiteradas molestias musculares en ese mismo muslo—, la consigna en el cuerpo técnico culé es clara y tajante: no se asumirá ningún riesgo innecesario que pueda precipitar una rotura fibrilar de mayor gravedad.
La plantilla barcelonista sigue pendiente del parte oficial definitivo mientras el resto de los internacionales van regresando de forma escalonada a la dinámica grupal tras cumplir con sus compromisos patrios. Dentro de un vestuario donde prácticamente todas las piezas han tenido protagonismo en el arranque del curso, la única excepción la encarna el joven Brian Fariñas, que permanece inédito en la rotación oficial a la espera de una oportunidad que podría abrirse ante el desgaste del calendario.
En los despachos de la entidad catalana se valora la madurez demostrada por el futbolista al pedir el cambio a tiempo antes de agravar el cuadro muscular, recordando las recientes palabras de Flick en las que calificaba la renovación del brasileño como «la mejor decisión del Barça». El liderazgo y el compromiso del atacante dentro y fuera del vestuario son totales, y su rápida vuelta a casa demuestra la prioridad absoluta que concede a su recuperación con el club.
El FC Barcelona encara las próximas horas con la mirada puesta en la camilla de la ciudad deportiva y el deseo unánime de que el edema muscular quede en un simple contratiempo subsanable a corto plazo. Con el liderazgo liguero en juego y las grandes citas del otoño asomando en el horizonte, Raphinha inicia la cuenta atrás médica decidido a no soltar el timón del ataque azulgrana. @mundiario
