Ganar un anillo de la NBA y firmar un contrato millonario podría ser suficiente para disfrutar de unas largas vacaciones. Sin embargo, Landry Shamet, jugador de los New York Knicks, decidió dedicar parte de su descanso a una actividad muy diferente: trabajar como fotógrafo en el US Open sin recibir remuneración.
El escolta de 29 años conquistó el campeonato de la NBA en junio de 2026. Poco después renovó con los Knicks por cuatro temporadas y aproximadamente 21 millones de euros, una recompensa a su aportación al equipo campeón.
Pero el 8 de septiembre apareció en el Arthur Ashe Stadium con una cámara fotográfica. Shamet se encontraba entre los profesionales acreditados para cubrir los cuartos de final femeninos entre Jessica Pegula y Emma Navarro.
Lo sorprendente es que no se trataba de su primera experiencia. El estadounidense colabora con la Asociación de Tenis de Estados Unidos (USTA) desde 2024, cuando comenzó a fotografiar partidos durante la primera semana del torneo.
Su trabajo convenció a la organización y regresó en 2025 para cubrir las finales. Allí fotografió, entre otros acontecimientos, la victoria de Carlos Alcaraz sobre Jannik Sinner.
La fotografía comenzó como una afición hace aproximadamente cinco años, pero terminó convirtiéndose en una parte importante de su vida. El jugador incluso lleva su cámara durante los desplazamientos con los Knicks.
Su dedicación también ha recibido el reconocimiento de los profesionales. Jen Pottheiser, fotógrafa de la USTA, destacó la calidad de sus imágenes deportivas y su interés por aprender y mejorar.
Mientras tanto, Shamet continúa plenamente integrado en la élite del baloncesto. Durante la temporada regular 2025/26 promedió 9,3 puntos por encuentro y se convirtió en una pieza útil para los Knicks, especialmente por su lanzamiento exterior.
Landry Shamet fazendo um bico de fotógrafo no US Open em New York. 📸 #AlwaysKnicks https://t.co/cDfzrAfQ01
— KNBR™ 🗽🏆 (@KnicksNationBR) September 10, 2026
Su historia demuestra que una pasión no siempre tiene que convertirse en una fuente de ingresos. Shamet ya ha alcanzado el éxito económico y deportivo, pero sigue encontrando satisfacción detrás de una cámara, lejos del protagonismo que habitualmente acompaña a los jugadores de la NBA. @mundiario
